Deportes al aire libre menos conocidos

Si pidieras a alguien que te dijera un deporte que puede practicarse al aire libre, casi siempre te diría ciclismo o correr (o su versión modernizada, running). Alguien podría ponerse exclusivo y contestarte golf,y si la pregunta la formularas frente a una playa, te diría casi con total seguridad nadar. Pero hay vida más allá de las mallas para correr y de las bicicletas. En el post de hoy abordaremos algunos deportes menos conocidos que pueden practicarse al aire libre en días de buen tiempo.

Remo y kayak

Tanto en mar como en río, estos dos deportes náuticos son tan sanos como entretenidos, a la par que exigentes físicamente. El kayak lo es un poco menos porque la pala se introduce a menos profundidad en el agua, y el balanceo del cuerpo −primero un lado de la pala, luego el otro− facilita el movimiento; pero el remo es uno de los deportes que más exige al tronco superior, especialmente espalda y brazos. (Si quieres una muestra de la dureza de este deporte, mira cómo están moldeados los cuerpos de los deportistas olímpicos de esta disciplina). Pero practicados con tranquilidad, tanto el kayak como el remo son dos formas estupendas de pasar un día de deporte y de naturaleza.

Taichí

Caminas un día por el parque de tu ciudad y descubres un grupo de personas que se mueven al unísono, muy tranquilamente, como ralentizados. Practican taichí, un arte marcial milenario que previene la pérdida de movilidad y que es la bomba entre la gente mayor en China y Japón. Y ahora, también entre los occidentales que buscan alternativas al yoga. De todos los deportes que recordamos, este es, con diferencia, el menos exigente, así que si quieres empezar a moverte, no hay mejor punto de partida.

Gimnasia urbana

Es el siguiente capítulo. Si te aburre el taichí y buscas algo más de acción, la gimnasia urbana ofrece un abanico de posibilidades para todos los gustos y físicos. ¿Más relajado? Usa los accesorios de gimnasia instalados en muchos parques. Muchos están pensados para personas que no hacen nada de deporte o para quienes, por edad o enfermedad, han perdido movilidad. Hay ruedas que guían a los brazos para trazar circunferencias, pedaleras, ingenios metálicos que se asemejan a aparatos de step (el de los pasitos), guías para completar giros con la cadera y otros tantos aparatos muy sencillos pero también muy útiles.

En otro nivel están las barras metálicas para los amantes del ejercicio físico y de la calistenia, la modalidad de ejercitar el cuerpo que proviene de la antigua Grecia. Dominadas, fondos y ejercicios espectaculares. Si ves a alguien colgado de sus brazos en posición horizontal, sí, en horizontal, como si el mundo hubiera girado 90°, es que está practicando un ejercicio complicadísimo de calistenia, el llamado la “bandera”.

Otra opción distinta es el parkour, el deporte/entretenimiento/espectáculo de recorrer una distancia en el menor tiempo posible en línea recta sorteando todos los obstáculos urbanos del recorrido: muros, huecos entre edificios, farolas, cambios de altura…

Bádminton

Exceptuando a los profesionales del bádminton, que consiguen que este deporte sea una sucesión de saltos y raquetazos, quienes se acercan al deporte de raqueta y pluma buscan pasar un rato agradable mientras observan las parábolas que hacen sus plumas entre esos zum-zum tan característicos. El equipamiento básico es muy barato, baratísimo si se compara con otros deportes de raqueta como el tenis, el pádel o el squash, y las exigencias deportivas a nivel amateur, bueno, digamos que ni siquiera se acercan a los mínimos exigidos en una partida de palas de playa. Si no quieres mojarte remando, el taichí no te supone ningún reto y la gimnasia urbana te aburre o desmotiva, prueba con el bádminton.

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