Pierdo pelo. ¿Tengo alopecia?

Todas las personas perdemos pelo a lo largo del día. Por término medio, se caen unos 70-80 cabellos diarios, pero no por ello tenemos alopecia, pues el cabello perdido se repone tarde o temprano. Si la pérdida es de unos 100 cabellos diarios, lo más probable es que empiecen a verse algunas zonas despobladas de pelo. Si ése es nuestro caso, entonces sí tenemos un problema y ya podemos afirmar sin ninguna duda que sufrimos alopecia.

Asumir el problema es el primer paso para solucionarlo. El siguiente es averiguar qué tipo de alopecia sufrimos.

Alopecia androgenética

Es la más común en los hombres, pues afecta a 9 de cada 10 a partir de los 21 años. Es una estadística aplastante, pero los efectos de esta alopecia varían mucho entre unos hombres y otros. Los primeros síntomas, visibles tras la adolescencia, son las entradas, la pérdida de cabello en la zona de las sienes. Esta pérdida puede darse en esa zona o puede avanzar hacia la zona frontal de la cabeza y hasta verse complementada por una nueva región de pérdidas: la coronilla. Estas zonas son las más afectadas por la alopecia androgenética, pero, como hemos dicho, su evolución es variada y depende de la predisposición genética del hombre; puede quedarse en unas entradas prominentes, una coronilla despoblada, una frente amplia o, en edades ya avanzadas, culminar en una alopecia total. En cualquier caso, hay solución y aquí explicamos en detalle la alopecia androgenética en los hombres.

En el caso de las mujeres, la alopecia androgenética no es tan común, y se calcula que la sufren en torno al 15% de las mujeres menores de 40 años y casi el 40% de ellas a partir de la menopausia. Las pérdidas de cabello están localizadas en la zona superior de la cabeza, unas pérdidas que son fácilmente visibles en los peinados de raya en medio. Rara vez este tipo de alopecia acaba, como en el caso de los hombres, en calvicie total, pero es recomendable conocer bien la alopecia androgenética en mujeres y sus soluciones.

Alopecia areata

La alopecia areata provoca zonas despobladas de pelo con forma circular, normalmente no mayores de una moneda grande. Está causada por una enfermedad autoinmune: el cuerpo humano tiende a defenderse de las amenazas externas e internas gracias al sistema inmunológico, pero en este caso, el cuerpo cree que los folículos pilosos, donde crece el cabello, están atacando al cuerpo, así que reacciona contra ellos y provoca que dejen de producir pelo. No hay cura para esta enfermedad, pero sí medidas para disimular los efectos de la alopecia areata.

Existe una variante de la alopecia areata que se denomina alopecia universal y que provoca la pérdida total del cabello. Los científicos apenas tienen respuestas sobre sus causas, pero sí existe una línea de investigación dirigida a paliar esta enfermedad que tiende a afectar a jóvenes sanos.

Pierdo pelo. ¿Tengo alopecia?

Alopecia difusa

La alopecia difusa es la “hermana blanda” de la alopecia areata. Aunque provoca una mayor pérdida de cabello, la alopecia difusa tiene unas causas conocidas y sus efectos son reversibles. Entre las causas más habituales se encuentran las enfermedades relacionadas con el tiroides, la diabetes, la neumonía, algunos tratamientos agresivos (como la quimioterapia), cambios hormonales, estrés y trastornos alimenticios.

Alopecia cicatrizal

La alopecia cicatrizal se produce porque los folículos pilosos han sido dañados o bien no están bien desarrollados. Esto puede deberse a una enfermedad propia del folículo, como foliculitis (inflamación de los folículos) o alopecia frontal fibrosante (explicada a continuación), o a enfermedades que poco tienen que ver con el cabello salvo en sus consecuencias, como tuberculosis, sífilis, linfomas, metástasis o tumores, entre muchos otros desencadenantes. De nuevo, al igual que con la alopecia difusa, si se conoce la causa, y ésta tiene solución, la alopecia cicatrizal puede desaparecer.

Alopecia fibrosante

Es un tipo de alopecia que mayoritariamente sólo afecta a las mujeres, y sus síntomas aparecen tras la menopausia. Consiste en la pérdida drástica de cabello en la zona frontal de la cabeza, una pérdida que es progresiva y que avanza hacia la coronilla, aunque rara vez se adentra más de 8 centímetros desde el nacimiento del pelo. El origen de la alopecia fibrosante frontal no está claro, y la comunidad científica se divide entre dos posibles causas: la primera, de origen hormonal, en la línea de la alopecia androgenética, y la segunda, que esta alopecia es una evolución de la enfermedad del liquen plano, dolencia que afecta a la piel y también al cabello. Actualmente se le considera una enfermedad rara y, en consecuencia, no existe una cura. Sin embargo, estudios recientes apuntan a tratar el desencadenante hormonal, si es que finalmente fuera ésta la causa principal, con tratamientos hormonales androgénicos.

1 Comentario

  1. Healt hand Beauty

    Si tu pelo comienza a caerse de forma repentina, esto podría deberse a una mala alimentación, enfermedad, o al consumo de ciertos medicamentos. También por causas hereditarias o a trastornos hormonales, como por ejemplo si has tenido un embarazo o quizás te encuentres en la etapa de la menopausia. Lo más importante es consultar a un especialista ya que el, es el más indicado para estos casos y sabra encontarle una solución al problema.

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