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Con la llegada del otoño, al menos en el hemisferio norte, aparecen algunas amenazas para nuestro cabello y para el cuero cabelludo que son desconocidas durante el verano. La combinación de humedad y frío es la causa de muchas de ellas. En el post de hoy miraremos con sospecha a esas toallas de baño que pasan gran parte del día húmedas y que podrían ser la causa de que nos pique el cuero cabelludo.

El baño, como habitación, es un invento moderno. A comienzos del siglo pasado no era habitual que se reservara la misma habitación a todas las necesidades que hoy cubre un baño: el lavado del cuerpo se podía hacer en el dormitorio (era un lavado menos concienzudo que el actual) y los asuntos serios tenían su propia habitacioncita reservada a tal efecto, muchas veces fuera de la casa e incluso compartida con otros vecinos.

Toalla baño

El baño moderno facilitó la vida al reunir en un solo espacio la higiene habitual y los otros asuntos. Ganamos en comodidad y en privacidad, al tiempo que trazamos una zona controlada de gérmenes. Pero fue esa misma delimitación la que nos trajo un problema incómodo: el baño se convirtió en una zona de concentración de hongos, ácaros, bacterias y humedades. Inconvenientes microscópicos para nuestra salud capilar.

Baño, zona de hongos

Los hongos disfrutan de los entornos húmedos y no muy fríos. En verano, la falta de humedad en las casas bien ventiladas los mantiene a raya, pero cuando llega el mal tiempo la situación cambia. En otoño, con el encendido de las calefacciones, aumenta la humedad y los hongos se lo pasan en grande en espacios húmedos y cálidos. Colonizan armarios, cajones y, sobre todo, baños. ¿Y dónde disfrutan más? La verdad es que los hongos no le hacen asco a nada, y los puedes encontrar sobre las baldosas, en las juntas de los adoquines de la ducha, bajo los grifos, tras los espejos… y en las toallas. Las toallas húmedas son perfectas para hongos, ácaros y bacterias diversas.

Pero por muy cómodos que estén estos organismos en las toallas, si tienen la oportunidad de cambiar de aires, no lo dudan. ¿Y a dónde van? Pues a nuestra piel, lo que incluye también el cuero cabelludo.

humedad hongos

La tiña es probablemente la infección relacionada con hongos más habitual en nuestro cuero cabelludo. No es habitual que se den casos en adultos, al menos en las zonas urbanas, pero eso no quiere decir que esté extinguida, como bien saben muchas madres. Pero la tiña no es el único problema relacionado con hongos y cabello.

Una toalla húmeda puede contener ácaros y hongos de todo tipo, y estos pueden moverse a nuestro cuero cabelludo con suma facilidad. En este espacio siempre hemos recomendado secarse el pelo posando la toalla sobre el cabello y dejando que absorba la humedad. Y lo seguimos recomendando… pese a que sea una práctica que favorece la mudanza de ácaros y hongos a nuestro cabello. Pero la clave no es evitar esta práctica de secado, sino poner atención al estado de las toallas.

Vigila las toallas

En Internet es habitual leer la siguiente pregunta: si nos secamos cuando estamos limpios, ¿por qué tenemos que lavar las toallas? Aunque la razón es bien sencilla (nunca estamos limpios del todo), esta idea nos viene perfecta para resumir este post: tenemos que lavar las toallas precisamente para eliminar los hongos y organismos que se acumulan por el uso y la humedad.

Por tanto, la primera norma para evitar las transiciones toalla-cuero cabelludo de los organismos es tener siempre toallas limpias. La segunda norma sería tratar de que las toallas estén secas la mayor parte del tiempo. Esto no es fácil, pues tendemos a poner a secar las toallas en el mismo baño, con lo que facilitamos que se llenen de hongos. La solución es escoger un lugar seco de la casa y poner a secar allí las toallas.

¿Cada cuánto hay que lavar las toallas?

Tradicionalmente siempre se ha recomendado una vez a la semana, pero lo cierto es que el riesgo de que se instalen hongos en nuestras toallas se reduce muchísimo con solo lavar más a menudo las toallas, siempre con agua caliente. Así que con cambiar de toalla dos veces a la semana será suficiente.

Solución rápida si sospechamos de nuestras toallas

Para picores leves y localizados, la solución es lavarse con un champú antifúngico de amplio espectro, o dicho de otro modo, con un champú anticaspa normal. Una semana de tratamiento será suficiente. Si el problema continúa, visita al dermatólogo.

picor cabeza

Muchos problemas con los hongos se quedan en eso, problemas temporales que se van con un tratamiento antifúngico normal, pero a veces lo que creemos un problema de hongos puede ser algo más complicado. Si tu cuero cabelludo no sólo pica sino que la zona de donde viene el picor cambia de color, consulta al dermatólogo.

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