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Niña con un peine en la mano

La alopecia androgenética, que es la alopecia común, es un problema casi exclusivo de los adultos, esto no significa que los niños, a partir de 3 años, no puedan sufrir la caída del cabello. De hecho, exceptuando las alopecias femeninas que se activan con la menopausia cuando la frontal fibrosante ocupa un lugar destacado, lo cierto es que los niños también están expuestos a la caída del cabello. Eso sí, la mayoría de los casos son temporales, aunque no todos.

Vamos a resumir las alopecias infantiles más comunes en una explicación rigurosa pero que no es suficiente para hacer un diagnóstico. Los profesionales capacitados para el diagnóstico son los pediatras o los dermatólogos pediátricos. Si sospechas que te encuentras ante algún caso de los descritos, consulta a un especialista cuanto antes.

Tipos de alopecia infantil

 

– Alopecias temporales

  • Hay un buen número de causas que pueden iniciar la caída temporal del cabello de un niño:
  • Una medicación muy agresiva, como la quimioterapia
  • Cambios hormonales impropios de la edad
  • Enfermedades no relacionadas con el cabello pero que afectan
  • Y otras…

Todas ellas tienen en común dos cosas:

  1. La primera es que alteran el ciclo de vida del cabello. Trastocan el orden correcto de crecimiento, reposo y caída, provocan un trastorno importante ya que el pelo puede dejar de crecer resultando una pérdida gradual debido a que el pelo que se cae no se repone. También se puede activar la caída masiva, con el resultado de una pérdida muy rápida del cabello porque los folículos pilosos que estaban en fase de crecimiento pasan a la fase de caída.
  2. La segunda cosa en común es que son temporales.

– Problemas en el cuero cabelludo

Otra causa común son los trastornos relacionados con el cuero cabelludo, en este caso la dermatitis seborreica y la tiña ocupan un lugar destacado. Ambas tienen en común la producción de una especie de escara que impide el buen funcionamiento de los folículos pilosos.

  • La dermatitis seborreica provoca una cantidad exagerada de grasa en un intento de luchar contra un hongo: Malassezia furfur. El mismo que provoca la sobreproducción de caspa. Quienes sufren dermatitis seborreica tienen alergia a este hongo y esta patología es la estrategia de su organismo para luchar contra el hongo. El problema es que impide el crecimiento del cabello.
  • La tiña también afecta al cuero cabelludo. Un hongo parásito se adhiere a la zona y provoca una escara que, como ocurría con la dermatitis seborreica, impide que el folículo piloso crezca, por tanto el cuero cabelludo deja de producir cabello.

Ambas alopecias son temporales y terminan una vez desaparece la enfermedad.

– Alopecias con alto riesgo de ser permanentes

¿Por qué introducimos ese “alto riesgo de”? Porque uno de los puntos optimistas que tiene la alopecia infantil es que el tiempo, los cambios hormonales y los físicos juegan a favor del pequeño. Lo que hoy puede ser una alopecia con altas probabilidades de ser permanente podría desaparecer en el futuro.

En este apartado hablaremos de dos alopecias bien conocidas entre los adultos: la areata y la androgenética.

  • La alopecia areata: es fácil de distinguir porque provoca calvas con forma de moneda. Hay algunos casos más graves en los que se produce la caída total del cabello, tanto de la cabeza como de cualquier otra parte del cuerpo, pero si ya es raro ver una alopecia areata en niños, los casos más agresivos son todavía más excepcionales.
    La alopecia areata tiene una causa conocida y casi aprobada por toda la comunidad científica: una reacción autoinmune, el organismo confunde el propio cuerpo con un atacante y lo bombardea. En este caso, las víctimas son los folículos pilosos y su  producción de cabello. Se conoce la causa de la caída del cabello pero no lo que inicia la reacción autoinmune, de ahí que se considere la alopecia areata como una enfermedad rara.
  • La alopecia androgenética: se produce por la aparición de una hormona concreta, la dihidrotestosterona, que bloquea el desarrollo del cabello, puede afectar también a los niños de forma excepcional.

– Estrés y tricotilomanía

Ante situaciones concretas de estrés nuestro organismo genera cortisol, una hormona que nos hace estar alerta y nos prepara para responder a un ataque.

  • El cortisol marca las prioridades de qué elementos nos puede ayudar a sobrevivir y cuáles no, de forma que distribuye la energía y los recursos. ¿Una melena lozana y bonita puede salvarnos la vida? La respuesta para el cortisol es no, así que pasa olímpicamente del cabello y este empieza a deteriorarse. Si la situación de estrés se prolonga durante mucho tiempo el pelo empieza a caerse.
  • La tricotilomanía es el hábito inconsciente de arrancarse el cabello inconscientemente, mientras se realiza una actividad que requiere de cierta concentración como estudiar, ver la televisión o escuchar música. No es un trastorno grave, con algo de terapia se cura con facilidad, pero es un inconveniente porque el pelo arrancado tarda en salir.

¿Te suena alguno de estos casos? Entonces no pierdas un segundo y llama a tu especialista de confianza.

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