Llámanos al 91 123 07 12Solicitar consulta

Niña con problemas capilares

Ya hemos explicado anteriormente en qué consiste la tricotilomanía o el trastorno de control de impulsos en el que se produce una pérdida de cabello porque la persona que lo padece no puede resistirse a arrancarse el pelo.

Es más común en niños que en adultos, y a veces es tratado como un síntoma puntual de ansiedad.

La edad más común de aparición se sitúa entre los 3 y los 7 años y si se trata a tiempo el pronóstico es bastante positivo y no llega a causar problemas en la edad adulta.

Lo que dice la comunidad científica

El DSM o Manual Diagnóstico de las Enfermedades Mentales aclara que este comportamiento suele ser precedido por un aumento de tensión y continúa con una sensación de alivio o gratificación.

También aclara que el trastorno de control de impulsos de la tricotilomanía no debe hacerse si existe inflamación en la piel ya que podríamos estar hablando de una alopecia cicatrizal o difusa donde el pelo deja de crecer debido a otras enfermedades o alteraciones genéticas.

¿Cómo se desarrolla?

La parte más afectada suele ser la cabeza pero también pueden atacar a las cejas, las pestañas, las axilas o el pubis. En los niños las zonas de calvicie pueden ser más visibles e impactantes que en los adultos. Esto no quiere decir que sea un impulso más grave sino que estos no sienten vergüenza ante la apariencia estética.

Causas: ¿por qué los niños se arrancan el pelo?

En muchos casos el problema puede estar producido por ansiedad. Los niños que han estado expuestos a una situación de estrés reciente como una separación de los padres, un cambio de domicilio, una muerte cercana o cualquier hecho que haya podido afectarles anímicamente, como por ejemplo mucha presión en la escuela, pueden ser propensos a sufrir episodios de falta de control de impulsos.

También influyen factores genéticos o de personalidad. Lo que está claro, según los expertos, es que no es un único factor y está condicionado en gran medida por la situación ambiental. Por eso es muy necesario controlar todos los agentes externos que puedan hacer que el niño se estrese.

¿Existe alguna medicación específica?

Por desgracia no existe una medicación específica para la tricotilomanía. En algunos casos, el médico podrá recetar algún medicamento para combatir la ansiedad o la depresión si el caso es muy grave y el niño no es muy pequeño. No obstante, también se pueden probar diferentes manera de relajación para ayudarles a estar más tranquilos.

Entonces, ¿no existe tratamiento?

Sí, claro que lo hay. El tratamiento para la tricotilomanía consiste principalmente en educar al niño y pautar conductas para aprender a controlarse. Para ello es necesario pasar por una terapia psicológica que le ayudará a comprender qué le pasa y lo que es más importante, se aportará información a los padres, familiares y amigos. El apoyo del entorno cercano es fundamental.

Por otro lado también existen otras maneras de minimizar las ocasiones de arrancarse el pelo en el día a día:

  • Yoga o meditación: estas actividades ayudan notablemente a disminuir el estrés en el cuerpo, por lo tanto, ayudarán a reducir los impulsos que llevan a los pequeños a arrancarse el pelo.
  • Actividades divertidas: Es necesario fomentar el ocio en la vida cotidiana y realizar cosas gratificantes para ellos como incitarlos a jugar y practicar actividades al aire libre. Cuando los niños hacen cosas que les gustan disminuye notablemente el estrés y además se cansan, lo que es muy importante..
  • Dormir suficientes horas: si los niños descansan lo suficiente como para mantener sus actividades cotidianas sin grandísimo esfuerzo se despertaran de un modo más positivo y con menos impulsos negativos.
  • Hablar con él o ella cada día: interesarse por su día, hacer los deberes juntos… es importante que el pequeño detecte que los adultos le tienen en cuenta y se preocupan por sus cosas.
  • Vigilar de cerca sus dinámicas: a veces, el proceso de arrancarse el pelo se desarrolla cuando están realizando actividades como ver la televisión o cuando estás haciendo los deberes. Al detectar cuáles son esos momentos podremos controlarlo mejor.

¿Qué es lo que no debemos hacer?

No debemos nunca raparlos porque esto puede frustrar a los niños y agravar el problema, tampoco debemos castigarlos o reñirlos, hay que tener en cuenta que no son culpables y si sienten que son castigados por algo que no depende de ellos, se estresarán más.

Para recibir en tu email nuestros consejos y promociones

¡Puedes registrarte aquí! 

suscríbete a nuestra newsletter

 

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Acepto la política de privacidad *

Artículos relacionados

¿Puede ser estos los peores peinados de la historia?

La historia del estilismo está llena de innovación, hallazgos maravillosos y desaciertos, muchos desaciertos. Esta es una colección de algunos de los peores. Mullet Bajo el eslogan “negocio al frente, fiesta en el retro”, el mullet consiguió invadir la cabeza de...

leer más

La historia de los tintes de pelo: la estética

A pesar de que la costumbre de cambiarse el color de cabello ha acompañado al ser humano desde tiempos prehistóricos, los avances tecnológicos de los últimos siglos han democratizado el uso de los tintes, abriendo las puertas de un universo cambiante y colorido....

leer más

Síguenos en las redes sociales

Esta web utiliza las cookies _ga/_utm propiedad de Google Analytics, persistentes durante 2 años, para habilitar la función de control de visitas únicas con el fin de facilitarle su navegación por el sitio web. Si continúa navegando consideramos que está de acuerdo con su uso. Podrá revocar el consentimiento y obtener más información consultando nuestra Política de cookies

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar