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Cuando nos enamoramos se producen una serie de cambios en el cerebro que son y han sido objeto de numerosos estudios. Está claro que el estar enamorados nos cambia la vida pero también se producen cambios en el comportamiento, en la concentración y en la atención.

Pero, cuando hablamos de amor, ¿a qué nos estamos refiriendo exactamente? A lo largo de la historia, tanto clínica como literaria, se han dado muchas definiciones del amor.

Según la antropóloga Helen Fisher, el amor se produce como consecuencia de la unión entre:

  • Pasión y satisfacción sexual.
  • Entusiasmo y obsesión por la persona amada
  • La compañía y tranquilidad que nos proporciona estar con esa persona.
  • La combinación de estos tres elementos hace que se produzcan cambios en el funcionamiento cerebral.

Además, cuando estamos enamorados también se producen cambios a nivel hormonal. Se produce un aumento en la segregación de hormonas como la oxitocina, estrógeno y testosterona, así como un aumento de la adrenalina. Todas ellas hacen que sintamos con una mayor intensidad la excitación y la euforia que experimentamos cuando nos enamoramos.

Cuando estamos enamorados el comportamiento de nuestro cerebro es similar a cómo lo hace con cualquier otra sustancia adictiva. ¿Por qué?, pues porque cuando estamos enamorados se activa una zona de nuestro cerebro denominada sistema de recompensa cerebral. Este sistema se activa igualmente cuando consumíamos determinadas sustancias como la heroína o la cocaína.

El estar cerca de la persona de la que estamos enamorados o simplemente saber que lo vamos a estar, se activa dicho sistema provocando una necesidad irrefrenable de permanecer con esa persona todo el tiempo posible, es decir, lo mismo que cuando consumimos determinadas sustancias.

Las diferentes etapas por las que va pasando el enamoramiento hacen que también se produzcan cambios en nuestro cerebro, algo que hemos podido comprobar gracias a la realización de resonancias magnéticas. Lo que se ha podido observar en ellas es que cuando estamos enamorados se produce una gran actividad en el sistema de recompensa cerebral (tal y como hemos comentado anteriormente), sin embargo, cuando se produce una ruptura o cuando la relación no fluye tal y como nos gustaría se produce una disminución brusca en dicho sistema.

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