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Uso de los tintes desde Paleolítico

Los tintes de pelo son tan viejos como el ser humano, o casi. Ya en el paleolítico nuestros ancestros usaban el óxido de hierro que se encuentra en ciertos tipos de suelo para teñir de rojo sus cabellos y su cuerpo con fines estéticos y rituales, así como para realizar las más primitivas obras de arte que conocemos.

Pintura sobre piedra con óxido de hierro del suelo

Los griegos y sus tintes vegetales

Un poco más adelante en la historia, dos de las más grandes civilizaciones humanas también acostumbraron a teñir sus cabellos. Los griegos usaban extractos de plantas, como la henna y el azafrán, para teñirse el pelo. Si hace menos de un siglo nuestra sociedad moderna se escandalizaba al ver a una mujer con el pelo pintado, ¿qué pensaría de los egipcios? En el antiguo asentamiento junto al Nilo solían afeitar sus cabezas y usar el cabello para hacerse pelucas, que luego teñían, perfumaban y usaban sobre sus cueros cabelludos lisos.

Imagen de egipcios

Los romanos y su relación con el tinte

Por su parte, los romanos eran aficionados del pelo completamente negro, por lo que desarrollaron varias formas de conseguirlo. ¡Fueron los primeros en hallar un tinte permanente! Lástima que estuviera hecho a base de plomo, con su consecuente toxicidad.

Imagen de la cabeza de una escultura de hombre romano

Debido a los hoy predecibles efectos secundarios, decidieron abandonar este método, y encontraron otro aún más original: sanguijuelas fermentadas. Es posible que, en realidad, el principio activo del tinte fuera exactamente el mismo en ambos métodos, visto que las sanguijuelas se fermentaban en vasijas revestidas de plomo. Si te estás preguntando cómo lograron sobrevivir los romanos a tanto plomo, espera a saber esto: originalmente, las vasijas se usaban para fermentar el vino.

Además de ser entusiastas del pelo negro, el vino y, aparentemente, el plomo, a los romanos también les gustaban las pelucas. Las confeccionaban rubias y negras con cabello natural traído de Alemania y de la India, respectivamente. Por cierto, en la sociedad romana era mandato que las prostitutas llevaran el cabello rubio, ya fuera el propio pelo teñido o una peluca.

Una persona con máscara y peluca rubia

Varios siglos después, en la Italia del settecento, el cabello rubio cambió completamente su connotación. Las mujeres nobles venecianas empezaron a decolorar sus cabellos al sol gracias a un componente cuya toxicidad demuestra su filiación con sus ancestros romanos: la lejía.

El británico Perkin inventó los tintes sintéticos

Retrato de Sir William Henry Perkin

Portrait of Sir William Henry Perkin (1838 – 1907) CC BY 4.0

Si en 1863 alguien le hubiera dicho a William Henry Perkin que estaba a punto de hacer un descubrimiento que iba a cambiar el mundo, él se hubiera imaginado algo bien distinto de lo que ocurrió. Mientras se encontraba en su laboratorio de Reino Unido buscando acuciosamente la cura para la malaria, Perkin obtuvo el primer tinte sintético de la historia. Su “malveína” coloreaba de un tono de púrpura todo lo que tocaba. El color resultante posteriormente se conoció como “malva” o “púrpura de Perkin”.

Imagen de un líquido morado mezclado con otros líquidos

Este descubrimiento puede parecer banal, si se compara con el objetivo original de Perkin, pero la verdad es que su tinte revolucionó la creciente industria textil, pero también la estructura de la sociedad, pues el púrpura era antes un color exclusivamente de las clases altas. El maestro de Perkin, August Wilhelm von Hofmann, continuó el desarrollo de púrpuras y violetas, conocidos como “violetas de Hofmann”. Perkin marcó el inicio de la química sintética que en el futuro desarrollaría tratamientos para numerosas enfermedades, entre otras muchas cosas.

Francia y su incursión en la industria del tinte

Grabado de París visto desde arriba

En 1907, el recién graduado Eugene Schueller desarrolló una fórmula innovadora para teñir el cabello llamada Oréale, lo que hoy en día conocemos como L’Oréal. Está de más decir que la compañía fue exitosa. Comenzó a venderla a peluquerías locales, y en solo 2 años estableció la Société Française des Teintures Inoffensives pour Cheveux (o Sociedad Francesa de Tinturas Inofensivas para el Cabello).

Schwarzkopf, éxito tras éxito

Unas manos llenas de colores muy vivos

Exactamente 40 años más tarde, Schwarzkopf creó el primer sistema de coloración casera, en los años 50 aparecen sprays de coloración instantánea y en los 60 los kits para highlights. A partir de ahí se abrió un nuevo mundo de accesibilidad para el tinte de pelo. Técnicamente los tintes han avanzado mucho; los de nueva generación están cada vez más despojados de los componentes dañinos, y enriquecidos con elementos nutrientes, como el aceite de argán  y la keratina.

Hoy, el tinte como medio de expresión

A lo largo de la historia, los estilos capilares obtenidos con tinte de pelo han seguido distintas tendencias de moda. Hoy en día el tinte no se usa solo con finalidades estéticas, sino también expresivas. Vivimos décadas en las que el cabello es un auténtico lienzo para plasmar la personalidad; y el tinte, la materia prima para crear verdaderas obras de arte del color, como hace @thehairygodmotherr (el hada madrina del cabello).

 

 

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