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28 novembre 2016

Primeros síntomas de alopecia. ¿Cuándo acudir al dermatólogo?

En el post de hoy trataremos de dar respuesta a la pregunta “¿Me estoy quedando calvo/a?”. Pero antes, una aclaración: cualquier persona pierde cabello todos los días de su vida. Unas lo conservan hasta sus últimos días (las menos); otras van perdiendo volumen y grosor con los años (la mayoría); y otras tantas lo pierden totalmente. Pero todas, sin excepción, pierden entre 50 y 100 cabellos al día.

Cada mañana, cuando nos peinamos o cuando salimos de la ducha, siempre dejamos un rastro capilar. Esta es la parte que vemos y, por tanto, la que más nos preocupa. Pero no es la más importante. Lo verdaderamente importante es lo que no vemos: el crecimiento del cabello. Lo que evita que perdamos todo el cabello es que, por cada cabello que perdemos, otro se regenera en nuestra cabeza. No es un proceso simétrico, sino que unos cabellos caen y otros nacen. Pero son los que nacen los que determinan el resultado final. Conforme pasa el tiempo, nuestros folículos pilosos pierden vigor y dejan de fabricar cabello. Pueden dejar de hacerlo totalmente, caso de la alopecia, o seguir generando cabello, pero más lentamente y con un aspecto más débil.

Al hablar de síntomas de la alopecia, tenemos que limitarnos únicamente a las alopecias androgenéticas, pues estas son las alopecias que nos dan pistas más confusas. Resulta mucho más sencillo identificar una alopecia areata (la de las calvas con forma de moneda), una difusa (la de las zonas irregulares sin cabello) o una cicatrizal (el cuero cabelludo es sustituido por una costra donde no crece el pelo). Pero cuándo llamar a unas entradas avanzadas alopecia y cuándo dejarlas simplemente como “es cosa de la edad”, es una pregunta mucho más complicada de resolver. Vamos a ello.

Para ellos: alopecia androgenética en hombres

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La estadística no falla: la sufren 9 de cada 10 hombres a partir de los 21 años. Es una estadística que deja poco lugar a las dudas. Pero hay letra pequeña: lo que para unos puede ser una calva incipiente en la región parietal a los 34, para otros pueden ser unas entradas avanzadas a los 50. O a los 21. ¿Son todos casos de alopecia? Sí. ¿Son casos que haya que tratar? Pues depende de cada caso particular.

¿Tener entradas es tener alopecia?

Hay hombres que valoran positivamente tener unas entradas poco disimuladas a los 50. Otros las detestan, pero no están tan a disgusto con su imagen como para iniciar un tratamiento para cambiarla. Cada caso es particular y depende exclusivamente de lo conforme que esté la persona con su apariencia.

Otra cosa son las entradas poco disimuladas a los 20, más complicadas de llevar. ¿Cuándo hablamos de una entrada y cuándo de un nacimiento del pelo retrasado? Si nos retiramos el cabello y vemos claramente una V, el llamado Pico de Drácula o Pico de viuda, tenemos entradas. Pueden darse en los primeros 20, quedarse ahí y no prolongarse hasta llegados los 30; o pueden crecer recién cumplidos los 20. La predisposición genética influirá en el desarrollo de estas entradas.

¿Tienes Pico de viuda y aún no has llegado a los 25? Comprueba si las entradas avanzan: sácate fotos cada semana durante 3 meses y descubre si las entradas se extienden hacia adentro o bien están paralizadas.

(Nota: las fotos, nunca en el baño con la luz encendida, pues la sombra de tu mano te impedirá ver con claridad)

Si ocurre lo primero y no te sientes a gusto con tu imagen, actúa rápido y ponte en contacto con tu dermatólogo. Al tratarse de una fase inicial de la alopecia, puedes optar por un tratamiento que reduzca su avance.

Otro caso, aunque menos habitual, es que la alopecia incipiente no se manifieste en las entradas, sino en la pérdida de densidad en la zona parietal, en la coronilla. Si tienes sospechas de que podría ser tu caso, recurre otra vez a las fotos: con 3 meses, a foto por semana, sabrás si estás perdiendo cabello en esa zona o no. De ser así, analiza tu imagen a futuro y, si no estás cómodo, ya sabes a dónde dirigirte.

La última sospecha de alopecia incipiente es la que despierta menos dudas, pues es justo la fase anterior a una alopecia visible: el retraso del nacimiento del cabello justo encima de la frente. El cabello que hay sobre la frente se cae y deja de crecer, lo que provoca que la frente gane terreno al cuero cabelludo. Es, de las tres formas de alopecia incipiente, la más fácil de ver. Pero también es la que deja menos tiempo de reacción, pues la alopecia está más avanzada que en los casos de las entradas y la coronilla.

Para ellas: alopecia en mujeres

La alopecia femenina afecta a 2 de cada 10 mujeres antes de los 40 años, y a 4 de cada 10 después de esa edad. La buena noticia es que no es tan visible como en el caso de los hombres, pues la androgenética femenina se centra en la zona superior de la cabeza, donde nace el cabello, y son pocos los casos donde suele extenderse al resto de la cabeza.

La forma de comprobarlo en casa es parecida al caso masculino: hazte fotos cada semana durante 5 meses. ¿Ves más cuero cabelludo que antes? Entonces es posible que sufras alopecia, pero no es un diagnóstico concluyente, dado que el porcentaje de casos de alopecia femenina no es tan alto como con los hombres. De ahí que aumente el periodo de observación. Ante la duda, prolonga un mes más la observación.

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