Cómo proteger el cabello del agua del mar

Apenas el 3,5% del agua marina consiste en sales minerales disueltas, pero es una cantidad suficiente como para que afecte a nuestro cabello.

De entre estas sales, la más perjudicial para el cabello es la sal marina, que, cuando se cristaliza, reseca el pelo, lo apelmaza y en los peores casos, lo rompe. Y lo mismo ocurre con el cuero cabelludo, que se debilita por la acción de las sales y de la arena.

Por todo ello es importante proteger el cabello antes y después del baño.