Llámanos al 91 123 07 12Solicitar consulta

Las características de nuestro cabello vienen definidas, en gran medida, por el aspecto genético, que define su forma, color o textura. Sin embargo, los lectores habituales de este blog ya saben que existen otra serie de factores que pueden determinar su aspecto y estado en un momento determinado: estrés, mala alimentación, uso de productos inadecuados, tintes o modificación de los niveles hormonales.

Por ello, para tener un cabello sano y que luzca hermoso es necesario, en primer lugar, conocer nuestro tipo de cabello y darle los cuidados y tratamientos idóneos.  Para que podáis reconocer vuestro tipo de pelo y los cuidados que necesita, podemos establecer la siguiente clasificación:

Cabello seco: suele tener un pH ácido, lo que provoca falta de elasticidad y facilidad para volverse quebradizo. El sebo, que regula la grasa de nuestro cabello, no realiza su función en el cabello seco, dando origen a un frecuente picor. Además, esa falta de flexibilidad, que puede ser la mitad que en un cabello normal, facilita la apertura de las puntas. Como consecuencia, los cuidados de este tipo de pelo deben estar basados en champús suaves y acondicionadores que lo hidraten regularmente, procurando someterle lo menos posible a tintes, secados a altas temperaturas o cepillados fuertes.

Cabello graso: podemos decir que es el extremo opuesto al caso anterior. El exceso de grasa que producen las glándulas sebáceas le da un aspecto brillante, apelmazado y lacio, siendo el tipo de cabello más propenso a ensuciarse rápidamente. Como consejos para su cuidado, es recomendable utilizar un champú suave que no estimule la actividad de las glándulas sebáceas, no someterle al agua muy caliente y llevar un alimentación baja en grasas.

– Entre uno y otro podemos situar al cabello normal, aquel que presenta un aspecto elástico, fuerte, con brillo y que posee la mayoría de la gente. Pese a ello, también necesita de los cuidados adecuados, entre ellos el lavarlo frecuentemente y no someterle a tratamientos invasivos.

Conocer nuestro tipo de cabello es fundamental para darle los cuidados necesarios.

Conocer nuestro tipo de cabello es fundamental para darle los cuidados necesarios.

Cabello rizado: es un cabello fino, suave y sus cutículas no están planas, por lo que tiene un aspecto muy poco brillante. Es necesario el uso de champús y acondicionadores que lo hidraten, y es muy importante no usar peines o cepillos, simplemente peinarlo con los dedos para deshacer los posibles nudos.

Cabello afro: es un cabello seco, grueso, sedoso, muy rizado y propenso a romperse debido a que tiene menos capas en sus cutículas que otros tipos de cabello. Para su cuidado, es muy recomendable hidratar bien el cuero cabelludo antes de aplicar el champú para estimular la secreción de grasa.

Cabello fino: carece de volumen y fuerza, por lo que necesita de unos cuidados especiales. Por ejemplo, usar un acondicionador que no necesite aclarado, para evitar que se vuelva opaco y pierda volumen.

Síguenos en las redes sociales

Diseño web: Ensalza

Esta web utiliza las cookies _ga/_utm propiedad de Google Analytics, persistentes durante 2 años, para habilitar la función de control de visitas únicas con el fin de facilitarle su navegación por el sitio web. Si continúa navegando consideramos que está de acuerdo con su uso. Podrá revocar el consentimiento y obtener más información consultando nuestra Política de cookies

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar