El pelo ya era importante en Egipto
marzo 5, 2018

El pelo ya era importante en Egipto

Nuevo capítulo de nuestro repaso a la Historia a través del cabello. Hoy hablaremos de Egipto, una de las civilizaciones que más atención ponía a sus peinados o, como veremos a continuación, a la falta de ellos. Comenzamos.
Egipto estatua
Lo primero es situar en el tiempo la civilización egipcia. En total, hablamos de más de 6.000 años, un periodo de la Historia que comenzó alrededor del 5500 a. C. y que continuó hasta alrededor del siglo VII, ya en nuestra era. Egipto mantuvo sus características propias incluso durante las épocas griega y romana, y formó parte del Imperio romano de oriente, llamado Imperio bizantino, hasta la conquista de los árabes en el 640 d.C.
A lo largo de todos estos milenios, el cabello tuvo mucha importancia entre los egipcios. Al igual que en otras civilizaciones, había una gran diferencia entre cómo llevaban el pelo los miembros de la nobleza y cómo lo llevaba el pueblo raso, pero en el caso egipcio, hay un rasgo común: casi todas las cabezas, independientemente de su poder, preferían no tener pelo. ¿Por qué? Por los insectos. Piojos y liendres crecían y se multiplicaban con facilidad y rapidez. Recordemos que las principales ciudades de Egipto se construyeron en las orillas de los ríos, especialmente del Nilo y de sus afluentes.
Así que la higiene obligaba a llevar el pelo rasurado, incluso más allá de la cabeza. Siempre había excepciones, como la de algunos nobles poderosos que sí acudían a los salones reales con largas melenas. En este caso, era un sinónimo de mucho poder: sólo los muy ricos o poderosos podían permitirse las dos condiciones necesarias para lucir una larga melena: una, tener el dinero y tiempo suficientes para cuidar el cabello, y dos, no tener que trabajar de ninguna forma para que así el cabello no molestara. Todos los demás egipcios, aquellos ocupados en tareas agrarias, de artesanía, construcción, etc. no podían dejar que los largos cabellos les molestaran mientras hacían sus trabajos.

Pelucas para quien pueda permitírselas

¿Significa todo lo anterior que Egipto era una colección de cabezas mondas y lirondas? En absoluto. A falta de cabello, las cabezas más poderosas se cubrían con pelucas. Los historiadores no se ponen de acuerdo: hay quienes afirman que las pelucas estaban muy extendidas y hay quienes dicen lo contrario, que en realidad las imágenes que nos han llegado, con todos esos peinados parecidos, no suponen que todo cabello fuera peluca, sino que los cortes que se hacían los egipcios eran muy similares.
Cleopatra pelo
Fueran masivas o no, lo cierto es que las pelucas eran comunes, tanto entre hombres como en mujeres. Estas pelucas han resistido el paso del tiempo, y hoy podemos ver decenas de ellas en museos de todo el mundo. Las que pueden verse son pelucas de pelo natural, cuyos cabellos quedaban unidos gracias a cera de abeja.

Complementos y pérdida de la juventud

Otra pista sobre la moda capilar egipcia son los complementos. Había una variedad enorme de diademas, cuentas y rosetas (como anillos robustos hechos de madera o marfil). Las egipcias solían usar mucho este tipo de objetos para adornar sus cabelleras, fueran postizas o no. Las diademas eran dignas de la alta nobleza, así como las incrustaciones de oro, pero las cuentas, muchas veces insertadas en rastas, las rosetas, las cintas flexibles y las guirnaldas, llenas de flores silvestres, eran muy habituales entre egipcias de toda condición.
En cuanto a los niños, había una costumbre que incluso hoy podemos ver en las películas sobre la época. En vez de rapar completamente la cabeza de los niños, se les dejaba un mechón de pelo que crecía con el tiempo. Cuando el niño alcanzaba la edad juvenil, este acontecimiento se representaba con el corte de ese mechón. Esta costumbre, claro está, era propia sólo de las familias poderosas. El resto de niños, como los adultos de las clases corrientes, paseaban sus cabezas rapadas por las ciudades, los ríos y los desiertos de la gran civilización egipcia.

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