Nº1 en Tratamientos capilares

Logo IMD

Dermatitis seborreica y cuero cabelludo

La dermatitis seborreica (también denominada eczema seborreico, o costra láctea en lactantes) es un trastorno frecuente y crónico de la piel, que afecta principalmente las zonas oleosas del cuerpo, como el cuero cabelludo, la cara y el tronco. Se caracteriza por lesiones descamativas (caspa) y placas eritematosas (piel enrojecida).

Aún se desconoce su causa exacta; sin embargo, la mayoría de los estudios se inclinan a que la presencia en la piel de un hongo llamado Malassezia juega un papel muy importante en la fisiopatología de esta entidad y que, junto a una respuesta irregular del sistema inmunitario, desencadenan las manifestaciones características.

Epidemiología

La prevalencia de la dermatitis seborreica está calculada entre un 3% y 5% de la población mundial, sin predominio de raza, etnia o situación geográfica. Es más común en hombres que en mujeres y la edad de presentación suele encontrarse en dos picos: el primero, antes de los 3 meses de vida, y suele resolverse entre los 6 y los 12 meses; el segundo, comienza tarde en la adolescencia, siendo su punto máximo la cuarta década de la vida.

La caspa (forma más leve de esta dermatitis) es la presentación más común de este trastorno. Por consiguiente, obtiene una gran inversión anual para su tratamiento.

Factores de riesgo

Existe una serie de factores que aumentan el riesgo de padecer dermatitis seborreica, tales como:

  • Historia familiar de dermatitis seborreica o psoriasis.
  • Trastornos neurológicos y psiquiátricos: enfermedad de Parkinson, trastorno depresivo.
  • Sistema inmune debilitado: como es el caso de los receptores de un trasplante de órgano, personas con infección por VIH/SIDA, algunos tipos de cáncer, etc.
  • Consumo de algunos fármacos: litio, metildopa, haloperidol, etc.
  • Eventos estresantes: infarto cardiaco, entre otros.

Síntomas

Las manifestaciones clínicas de la enfermedad suelen presentarse de forma intermitente, alternando periodos activos (invierno y principios de primavera) y periodos inactivos o de remisión (verano).
Durante la fase activa, los síntomas y signos predominan en el cuero cabelludo, cabello, cara (costados de la nariz, orejas, párpados), pecho, axilas, zona de la ingle y debajo de las mamas.
Los síntomas pueden incluir:

  • Ardor, eritema (enrojecimiento), prurito (picazón) y descamación de la piel.
  • Escamas leves y en parches.
  • Costras extensas, gruesas y adherentes.
  • Hipo pigmentación en personas de piel oscura.
  • Sobreinfección de las lesiones.
  • Costra láctea: parches secos y escamosos en cuero cabelludo o piel grasa del bebé (que no le generan ninguna molestia).

Diagnóstico

El diagnóstico de la dermatitis seborreica es primordialmente clínico, es posible que tu médico pueda determinar si padeces de esta enfermedad mediante la historia clínica y el examen físico de la piel. Es posible que opte también por derivarte a un especialista para que se asegure del diagnóstico y e tratamiento, posiblemente a un dermatólogo o incluso a un tricólogo, experto en la salud del cuero cabelludo. La biopsia de piel puede ser de ayuda para descartar enfermedades con síntomas parecidos como: psoriasis, dermatitis atópica, pitiriasis versicolor o rosácea; sin embargo, ¡es raramente indicada. Ya que Malassezia es un microorganismo presente en la flora normal de la piel, su sola presencia en el microscopio no es diagnóstica.

Tratamiento

No existe un tratamiento que erradique la enfermedad, pero existen algunas alternativas para controlar los síntomas.

Se pueden usar diversas cremas, geles, champús o ungüentos que contienen antifúngicos (ketoconazol o ciclopirox) o corticoesteroides tópicos. Estos últimos son efectivos para el control de la inflamación, pero deben ser usados con prudencia, ya que su uso prolongado puede producir efectos adversos. Por otro lado, los inhibidores de la calcineurina (tacrolimus y pimecrolimus) tópicos, son una alternativa fiable a los corticosteroides por presentar menor cantidad de efectos adversos, sin embargo, se mantienen como tratamiento de segunda línea.

Según el área afectada y la gravedad de los síntomas, el médico podría indicar antifúngicos en presentación oral. Ya que la presentación de la enfermedad es diversa y se deben descartar otras entidades de mayor riesgo, te recomendamos que acudas a un especialista para una valoración pertinente.

Pide tu primera consulta gratuita.

¿Cómo afecta la nutrición al cuero cabelludo?

La piel y el cabello se ven sumamente afectados por nuestras acciones del día a día. La contaminación ambiental, el estrés, las enfermedades e incluso la nutrición afectan enormemente la salud y el aspecto del cabello. De hecho, una forma bastante sencilla de conocer nuestro estado de salud de forma general es a través del cabello.

En determinadas enfermedades y ciertas circunstancias, el cuerpo humano puede carecer de algunos micronutrientes esenciales, lo cual conlleva un deterioro del cabello. Es por esto que los complementos nutricionales sirven para actuar como ayudas en la dieta de la persona. Asimismo, otra medida eficaz en el mantenimiento saludable del cabello consiste en diversos productos cosméticos diseñados para cada tipo de cabello.

Un examen adecuado del cabello es una herramienta sumamente útil a la hora de diagnosticas algunos trastornos como la anorexia, la bulimia, el marasmo, el síndrome de kwashiorkor y otros trastornos de los cuales no siempre son conscientes los pacientes. En estos casos, el cabello suele no tener un aspecto óptimo debido a dichas alteraciones funcionales. La manifestación de una cabellera enferma se debe puede deber a alteraciones hormonales, infeccionas, digestivas o dietéticas. Desde un punto de vista dietético, una nutrición adecuada es esencial para el desarrollo y el bienestar del organismo, lo cual se traduce en un cabello saludable.

Déficit de macro y micronutrientes

Las necesidades de aminoácidos por parte del cabello son sumamente altas debido a su constante recambio celular. Por ende, la falta de proteínas conlleva una alteración en la producción de colágeno y el tejido conectivo, afectando la salud del cabello.

Por ejemplo, la Taurina, que es un aminoácido no esencial, se acumula en la piel y el cabello, cumpliendo una importante función protectora. Existen muchos estudios donde se demuestra que una suplementación con Taurina es beneficiosa para la salud del folículo piloso.

Por otra parte, la falta de vitamina C reduce o ralentiza la reparación tisular y la dehiscencia de heridas, al ser este un cofactor primordial en la producción del pro-colágeno. La vitamina A también contribuye a la salud del cabello, puesto que también es un cofactor para la síntesis de colágeno y cumple una función importante en la epitelización y la producción del folículo piloso.

Existen muchas otras vitaminas para cuidar la salud de tu cabello y tienen una función importante en mantener un buen estado para tu tejido capilar como la riboflavina (B2), piridoxina (B6), tiamina (B1) y cobalamina (B12).

Otro micronutriente importante es el zinc, el cual se encarga de la síntesis de queratina, epitelización y proliferación de fibroblastos. De hecho, la mayor parte de este mineral se encuentra en el pelo, las uñas y la epidermis. Un signo precoz de déficit de zinc se puede observar directamente en el cabello al ver afectado su crecimiento. Este mineral interviene en la producción de queratina y ácidos grasos esenciales, los cuales protegen el folículo piloso.

Otros micronutrientes esenciales son el hierro, el cobre y el magnesio, los cuales cumplen un rol importante en la producción de un folículo piloso saludable y fuerte.

Antioxidantes nutrientes

Las vitaminas C y E son sumamente efectivas para contrarrestar el efecto de los radicales libres que se encuentran en el medio ambiente. Estos radicales libres, al entrar en contacto con el organismo, pueden generar daños graves en las células de la piel y el cabello en ausencia de los antioxidantes. Dichas vitaminas consiguen convertir los radicales libres en compuestos mucho mas estables que no tienen toxicidad mediante la donación de electrones. Luego, la célula repone estos electrones a las vitaminas para que puedan realizar el proceso nuevamente y neutralizar nuevos radicales libres. Es por esto que es esencial una ingesta adecuada de vitamina C y E, para evitar la acción tóxica de los radicales libres que se encuentran comúnmente en la atmosfera en zonas urbanas muy pobladas.

Si deseas que nuestros expertos te den más información sobre la salud de tu cabello y su relación con la nutrición, solicita tu cita gratuita para aclarar todas tus dudas.

Pide tu primera consulta gratuita.

Tres enfermedades que tu cabello puede diagnosticar

El cuerpo humano es un sistema extremadamente complejo y eficiente que tiende a la autopreservación. Cuando existen circunstancias internas o externas que dificultan su correcto funcionamiento, el cuerpo grita: «Ey, ¡haz algo!». El problema es que el cuerpo habla su propio idioma, y con frecuencia nos cuesta entenderlo, así que nos enfocamos en lo mucho que nos fastidian los gritos en lugar de centrarnos en el mensaje.
Sin embargo, comprenderlo y atenderlo es fundamental: muchos de los problemas estéticos del cabello son, en realidad, un síntoma de que algo no anda bien con nuestra salud. Sin embargo, cuando se nos resquebraja el cabello o nos aparecen canas, pensamos en cremas hidratantes y tintes, en lugar de pensar en una visita médica. Las soluciones cosméticas pueden paliar temporalmente el problema, pero para solucionarlo, debemos ir a la causa.
Aquí van tres enfermedades que tu cabello podría estar intentando ayudar a diagnosticar.

Síndrome de Cushing


Es una condición que se genera por exceso de cortisol en el cuerpo. Puede estar causado por la exposición a ciertos medicamentos o porque el cuerpo genera más cortisol del que debería. Diagnosticarlo pronto es fundamental para su tratamiento y recuperación. Algunas de las consecuencias que puede tener son pérdida ósea, hipertensión y diabetes tipo 2.
Entre los síntomas de este síndrome se encuentran la fatiga y el aumento de peso, pero también el cabello emite una señal de alerta: las fibras quebradizas.

Anemia


Existen varios tipos de anemia, pero en este caso nos referimos a la deficiencia de hierro. Esto ocasiona una baja producción de glóbulos rojos y, como consecuencia, las células del cuerpo no reciben suficiente oxígeno. La anemia puede ocasionar enfermedades del corazón y problemas en el crecimiento y el embarazo.
Las causas de la anemia suelen ser nutricionales. Generalmente, las personas que sufren de anemia no ingieren suficientes alimentos que contienen hierro; sin embargo, a veces se trata de un problema de absorción. Una mala absorción del hierro puede deberse a una baja ingesta de vitamina C o a condiciones intestinales.
Algunos síntomas de la anemia pueden ser: fatiga extrema, palpitaciones, mareos y caída de cabello.

Hipotiroidismo


Se trata de un trastorno de la glándula tiroidea que le impide producir una cantidad normal de hormonas. Puede deberse a múltiples causas (genética, embarazo, problemas autoinmunes, medicamentos, etc.) y ocasionar gran cantidad de efectos adversos (infertilidad, depresión, bocio, etc.). Es relativamente común y puede aparecer desde la temprana infancia, aunque con frecuencia no presenta síntomas evidentes durante las primeras etapas.
El hipotiroidismo puede cambiar el aspecto del cabello, haciéndolo más delgado y disminuyendo su volumen (debido a una mayor caída de las hebras). Además, esta condición es un factor de riesgo para la alopecia areata.
Si notas algún cambio en tu cabello, siempre es recomendable acudir a un especialista para identificar correctamente las causas y tratarlas de manera pertinente. Solicita una cita diagnóstica gratuita en cualquiera de nuestras clínicas.

Metabolismo celular, caída de cabello y Mesoterapia

El metabolismo de la célula es el conjunto de procesos químicos que ocurren dentro de ella y que le proporcionan energía para su funcionamiento. Como toda reacción química, las del metabolismo celular requieren ciertos combustibles sin los cuales no pueden ocurrir como deberían. Las vitaminas, minerales y aminoácidos son ese combustible.

¿Cuáles son los ingredientes esenciales del combustible celular?

Entre las principales sustancias necesarias para la salud capilar se encuentran el ácido fólico; las vitaminas A, B6 y B12; el magnesio; el hierro; el cinc; y los aminoácidos azufrados, como la taurina.
La taurina no es esencial, pero juega un papel de protección muy significativo. A pesar de que puede sintetizarse de forma natural a partir de otros compuestos, son comunes las deficiencias de componentes indispensables para esa síntesis, por lo que suele suplementarse.

¿Cómo se obtiene el combustible celular?

La mejor manera de obtener todas las sustancias necesarias para un correcto metabolismo celular es a través de una dieta balanceada, rica en frutas, verduras y agua. Sin embargo, algunas enfermedades, restricciones en la dieta, fallas sistémicas o tratamientos médicos pueden dificultar la absorción de ciertos compuestos. Es entonces cuando entran en juego los suplementos, que pueden ayudar a completar deficiencias específicas, pero en ningún caso deben convertirse en un sustituto de la nutrición.

¿Funcionan los productos cosméticos tópicos?

Los nutrientes capilares que se aplican de forma tópica son útiles para mejorar el aspecto general del cabello y proteger las fibras; también juegan un papel importante como complemento de otros tratamientos; sin embargo, tienen poco o ningún impacto si se utilizan como única acción frente a problemas de salud capilar como la alopecia u otros.
Los tratamientos cosméticos tópicos también suelen contener elementos como el colágeno, la queratina y la elastina, pero estas moléculas no logran atravesar el estrato córneo de la piel para conseguir influenciar la formación del cabello. Investigaciones recientes han intentado cambiar esta limitación utilizando componentes grasos que permitan la absorción profunda a través de la piel, pero aún no se ha avanzado lo suficiente en esa línea.

Las mieles de la mesoterapia

El tratamiento mesoterapia capilar es un complemento nutricional que se aplica desde el exterior, pero a diferencia de los medicamentos tópicos, se trata de una nutrición focalizada que se aplica directamente a las células capilares. De esta manera se evitan los problemas de absorción tópica, pero también las dificultades generales de absorción de nutrientes de la dieta.
Además, en la mesoterapia se pueden aplicar combinaciones específicas de sustancias según las necesidades del paciente y qué problema de caída de pelo sufre, y tener la seguridad de que alcanzarán las células capilares en la concentración deseada, cosa que no se puede controlar en la nutrición.

¿Quieres saber si tu salud capilar puede beneficiarse de la mesoterapia?

Ven a cualquiera de nuestras clínicas capilares. Puedes visitar nuestros centros especializados en Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Murcia y Oviedo. Nuestros expertos evaluarán la salud de tu cabello de forma gratuita y te recomendarán los mejores tratamientos para ti. Solicita aquí tu cita diagnóstica.

El cabello de Buda

Antes de convertirse en un iluminado, preceptor de la vida equilibrada, Buda fue un aristócrata. Los datos biográficos del período en el que vivió son inexactos y discrepan de forma más o menos considerable en algunos detalles. Algunas fuentes señalan que Buda era un príncipe, otras dicen que era el hijo de un oligarca electo. Lo cierto es que los primeros años de vida del Buda fueron de opulencia.

Según la mayoría de los relatores, el nombre que se le dio al momento de su nacimiento fue Sidarta, «el que logra su propósito», y los adivinos de toda clase llamados por su padre para anticipar su futuro predijeron que Sidarta sería un gran rey o monje, pero sin poder descifrar cuál de los dos sería su destino. Solo uno de ellos, Kaundinya, predijo unívocamente que Sidarta se convertiría en un Buda.

La renuncia

Una vez más, la historia varía según las fuentes. Algunas dicen que Sidarta descubrió la miseria que existía fuera de las puertas de su palacio, otras que se sumió en la depresión al hacerse consciente de la naturaleza mortal del ser humano. Lo cierto es que un día huyó de palacio para convertirse en un asceta y vivir, así, despojado de todo bien material, en la más absoluta pobreza.
En su vida aristócrata, Sidarta tenía una cabellera rizada y larga (ushnisha). Esta se asocia al estatus y la decadencia. Buda se representa con una cabellera larga atada en lo alto de la cabeza cuando se hace referencia a los momentos previos al inicio de su camino a la iluminación. Esta representación suele compaginarse con el ūrṇā un único rizo que cae al centro de la frente y que funciona como una anticipación de la iluminación por venir simbolizando una inteligencia especial en Sidarta.
Una vez que Sidarta deja la casa paterna, junto con los lujos que esta le proveía, corta su larga cabellera con su espada. Según la leyenda, sus rizos cortos se adhirieron a la cabeza y no volvieron a crecer. Las representaciones de Buda que muestran esta versión de su cabellera, sin ningún otro aditamento simbólico, se refieren al inicio de su camino a la iluminación.

108 caracoles secos

En torno a figuras tan especiales como la de Buda se entretejen la historia y la leyenda. Otras fuentes biográficas aseguran que, al abandonar su condición privilegiada, Sidarta no se cortó el pelo con la espada, sino que afeitó su cabeza por completo.
Una leyenda cuenta que, en su camino a la iluminación, Buda se encontraba sentado bajo un árbol meditando desde hacía muchas horas; tantas, que la posición del sol había cambiado y los rayos se ubicaban directamente sobre su cabeza desnuda. Un caracol que pasaba se sintió angustiado por que el calor interrumpiera la meditación del Buda, así que trepó a su cabeza y utilizó su cuerpo viscoso para refrescarla. Otros caracoles lo siguieron.

Al final del día, cuando Buda se levantó de su meditación, descubrió que tenía un sombrero de 108 caracoles que habían muerto disecados para proteger su concentración. Según esta leyenda, desde entonces se representan los caracoles en la cabeza de Buda como un homenaje a estos mártires que dieron su vida para que pudiera alcanzar el Nirvana.

Una vida equilibrada

Bien con caracoles, bien con rizos, después de experimentar tanto una vida de lujos como una vida de pobreza absoluta, el Buda descubrió que el verdadero camino al Nirvana no se encuentra en ninguno de los dos extremos, sino en una vida intermedia y equilibrada. Es ahí cuando se agregan otros atributos a las representaciones de Buda.

El bindu se posiciona como un tercer ojo, al centro de la frente, y simbólicamente representa la visualización del absoluto a través de un «ojo» que no es físico, sino que es el ojo de la mente. Además, en las esculturas del Buda iluminado aparecen también las orejas descolgadas, vestigio físico de las grandes joyas de sus primeros años de vida, que simbolizan el vínculo del pasado. Como afirma hermosamente Cristina Richie en su ensayo Simbolismo en las esculturas asiáticas de Buda, «las personas pueden reinventarse y transformarse en seres compasivos, pero siguen atadas a su pasado». Las orejas son también un recordatorio de que los signos de nuestro pasado permanecen y son parte de nosotros, pero no definen nuestro ser.

La historia de Buda y su simbolismo es solo un ejemplo de los significados profundos que las culturas de todo el mundo han atribuido al cabello. ¿Te gustaría conocer otras?

Hair Art: arte capilar contemporáneo

«El cabello es un material fantástico; es repulsivo, erótico, hermoso y estético a la vez».
Simon Schubert

Una de las grandes tendencias del siglo XIX fue la elaboración de pequeñas piezas de arte que utilizaban cabello humano. Las técnicas y las costumbres del período victoriano cayeron en desuso, pero eso no significa que el arte capilar haya desaparecido por completo. Sirviéndose de motivos más conceptuales y fibras sintéticas más abundantes, numerosos artistas contemporáneos han explorado el territorio capilar en sus trabajos. Aquí presentamos tres ejemplos que vale la pena destacar.

Simon Schubert

Este artista alemán, nacido en 1976, es ampliamente conocido por sus obras de papel plegado.


En 2006 sorprendió con esculturas que representaban figuras femeninas completamente cubiertas de su propio cabello y recostadas en bañeras o volúmenes que recuerdan ataúdes y tumbas.

Imagen propiedad de Galerie Thomas


 

Jessica Wohl

La artista estadounidense radicada en Tennessee, donde enseña dibujo y pintura en la universidad, realizó una intervención en un hotel abandonado en Arkansas. Utilizando cabello sintético, cubrió las escaleras del edificio, como si durante los 20 años de su abandono, la estructura hubiera seguido con vida, produciendo cabello. El proyecto se llamó Mountanaire Hotel y, según Wohl, crea una sensación de misterio, miedo e incertidumbre.


Fotos propiedad de Jessica Wohl

Alice Anderson

La artista franco británica, nacida en 1972 y actualmente radicada en Londres, es bien conocida por su trabajo relacionado con el movimiento post digital. Sin embargo, la obra que la llevó a ser una artista reconocida tenía un origen más íntimo y analógico: la infancia.
Durante su niñez, Anderson pasaba largos períodos sola en casa, durante los cuales mitigaba la ansiedad por separación de su madre enredando hebras de su cabello alrededor de sus dedos y, más adelante, en objetos y muebles de la casa. La artista repitió la experiencia infantil a gran escala dejando caer una cascada de cabello rojo, como el suyo, por las paredes de la Royal Opera House, a través de las ventanas de la Galería Riflemaker y alrededor de la torre de la cinemateca de París. En 2011, también envolvió la casa de Sigmund Freud en fibras similares para su obra Housebound.

En su trabajo posterior, Memorised objects, Anderson ha usado hilo de cobre como un guiño a su cabello.

Fotografía propiedad de Alice Anderson


 
 

Genética y calvicie: ¿de tal palo, tal astilla?

Desde que la medicina empezó a fijarse en los antecedentes genéticos de los pacientes, se ha avanzado muchísimo en la prevención, detección y tratamiento de enfermedades de todo tipo. Naturalmente, así como es posible adelantarse a saber de qué color serían los ojos o el cabello de los hijos de una determinada pareja, también se puede saber cómo será la salud de su pelo con solo echar un vistazo al libro de familia que viene inscrito en su código genético.
En Brünn (1865) un fraile agustino llamado Gregor Mendel les contó a sus colegas que había estado mezclando diversos tipos de semillas de guisantes y que había observado ciertos patrones de reproducción, descubriendo que algunas plantas podían transmitir determinadas características a sus descendientes y otras no. Como era de esperarse de una persona que se pasa todo el rato jugando con guisantes de distintos colores, sus compañeros no le hicieron mucho caso en ese momento, pero fue él quien sentó las bases de la medicina genética, gracias a las cuales hoy se puede diagnosticar el riesgo de caída del pelo en una persona y anticiparse a él. Identificar un problema de calvicie genética resulta mucho más fácil para los expertos en salud capilar, algo que ayuda a anticipar problemas y tratarlos lo antes posible.

Ciertos individuos son capaces de transmitir un carácter, aunque en ellos no se manifieste

Así reza la segunda ley de Mendel, que explica el hecho de que muchos hombres se despisten pensando que no sufrirán de alopecia porque sus padres gozan de una cabellera frondosa. Sin embargo, por lo general, las mujeres no suelen manifestar alopecia, aunque sea su línea genética la que transmite el gen de la alopecia masculina. Si la madre no tiene hermanos, entonces habría que fijarse en los hermanos varones de la abuela materna para adivinar una futura alopecia en el hijo.
En cualquier caso, estas observaciones, más bien precarias, pueden no ser demasiado fiables, puesto que existen muchísimas variables que se quedan por fuera y que no son perceptibles a la vista. Es por esto que en centros especializados en salud capilar como los nuestros, se aplica el test genético capilar trichotest, que analiza 48 variaciones en 16 genes relacionados con los diferentes tipos de alopecia que afectan al ser humano. Esta prueba es capaz de diagnosticar la alopecia androgenética, areata o efluvio telógeno en hombres y mujeres, ya sea visible o no. La prueba se hace con una toma de mucosa bucal, sin agujas y sin dolor.

Al conocer la raíz de la enfermedad y las condiciones genéticas de quien la sufre, los especialistas cuentan con información suficiente para diseñar un tratamiento muy específico para el paciente, en el que incluso pueden decantarse por vía oral o tópica según las condiciones genéticas de la persona.
El instituto Médico Dermatológico aplica el trichotest para la detección temprana de la alopecia. Se puede pedir una cita a través del siguiente vínculo: cita.

¿Cómo podrían mejorar ‘las celebrities’ muchos problemas capilares?

Son muchas las personas famosas que han acudido a profesionales para solucionar la despoblación capilar. De hecho, las estadísticas indican que 40% de la población masculina sufre una pérdida de cabello perceptible a partir de los 35 años, y este número se eleva hasta el 80% a medida que la edad aumenta.

Afortunadamente, la ciencia ha podido avanzar mucho para solucionar los problemas capilares. De la misma forma que se han ido desestigmatización los tratamientos para muchos problemas de salud, los tratamientos para recuperar el pelo poco a poco se van haciendo más comunes. Sin embargo, todavía hay tabúes que vencer.

Una clave para que finalmente dejemos de sufrir el estigma de la calvicie podría estar en que grandes figuras de la cultura popular hablaran abiertamente y sin vergüenza de sus procesos de recuperación de pelo. Algunos pocos lo han confesado y otros dejan que el progresivo repoblamiento en sus cabezas hable por sí solo. Entre los jugadores del equipo que toma cartas en el asunto están Julio Iglesias, Nicholas Cage, Kevin Costner, Mel Gibson y John Travolta.

Calum Best, modelo y estrella del reality show británico Big Brother, no tuvo problemas en dejar saber que se había sometido a 3 operaciones para mejorar su aspecto capilar.

 
 
 
 
 
Ver esta publicación en Instagram
 
 
 
 
 
 
 
 
 

You will be thankful u didn’t give up , believe that ????✨

Una publicación compartida de Calum Milan Best (@mrcalumbest) el

Por otro lado, las celebridades femeninas se aventuran un poco más a hablar del tema. La supermodelo Tyra Banks compartió con el Wall Street Journal lo que sintió durante un periodo en el que tuvo alopecia por estrés. Kristin Davis, de Sex and the City, se volvió embajadora de una marca de productos para el cuidado capilar después de experimentar la caída progresiva de su cabello por los maltratos a los que lo había sometido para adaptarse a sus distintos papeles.

Foreign and Commonwealth Office

Naomi Campbell, quien también abusó de la salud de su cabello con todo tipo de extensiones y alisados, también se ha atrevido a hablar del asunto. Con la guía de distintos profesionales pudo recuperar zonas donde creyó que su pelo se había ido para siempre.

¿Acaso tiene sentido en nuestros días ocultar que se mantienen rutinas de ejercicios para preservar la salud de nuestros cuerpos? De la misma forma sería muy positivo que todas las personas se sintieran cómodas afrontando sus problemas capilares, en caso de tenerlos. La mejora personal es normal y muy positiva, si así se desea. En este sentido, la prevención y reversión de la caída del cabello es, a fin de cuentas, una forma de cuidado personal tan natural como la buena alimentación o el ejercicio.

 

Champú seco: el retorno

Como todas las cosas nuevas, el dry shampoo (champú seco) viene del pasado. Basta con girar ligeramente la cabeza por encima del hombro para recordar que apenas en los años 80 el champú seco era la panacea del estilismo capilar. Pero con un poco más de esfuerzo, se pueden rastrear los orígenes de este producto hasta el siglo XV, al menos.

En los años 40, se comenzaron a comercializar champús secos prefabricados, pero ya en 1800 los barberos utilizaban productos fabricados por ellos mismos para obtener resultados similares. Un siglo antes, se utilizaban polvos y almidón para mantener sedosas y limpias las largas cabelleras, o las pelucas que las simulaban, que eran símbolo de status. Y durante la época isabelina, los polvos de arcilla se utilizaron para limpiar el exceso de grasa y suciedad, pero existen indicios de que esta misma técnica se aplicaba en Asia ya desde el siglo XV. Eso sin mencionar las menos opulentas aplicaciones de talcos y polvos varios de las abuelas, de toda la vida.

Pero la tradición no imposibilita la tendencia, y hoy en día el champú seco está viviendo un nuevo período de esplendor. En países como Reino Unido es ya un producto potente en el mercado, mientras en España se encuentra en plena alza.

No todo lo que no brilla es oro

A pesar de que estéticamente apreciemos un cabello mate, que luzca como recién lavado —aunque no tanto—, y de que el champú seco sea una maravilla logística para compatibilizar las prisas de la vida moderna con el mantenimiento que demanda una cabellera larga y sedosa, la verdad es que el producto debería ser un recurso extremo y no un hábito cosmético. Dependiendo de la calidad y el tipo de producto que se utilice como champú seco, variarán los efectos secundarios que pudiera acarrear su abuso:

  • Obturación de los poros del cuero cabelludo (e incluso del rostro, por el contacto accidental durante la aplicación), que puede derivar en dermatitis seborreica, caída del cabello, crecimiento de hongos, acné, etc.
  • Alergias e irritaciones respiratorias, tópicas u oculares.
  • Problemas respiratorios ocasionados por el formato en aerosol o la aspiración frecuente de polvos finos.

Algunas precauciones

  • No se debería utilizar si hay una condición dermatológica preexistente, como psoriasis o eczema.
  • No aplicar con el cuero cabelludo húmedo o inmediatamente después de sudar.
  • Privilegiar los productos naturales y de calidad por encima de los químicos y de dudosa composición.
  • Elegir productos específicos si el pelo tiene una tendencia natural a ser seco.
  • No prolongar los periodos de lavado del cabello de forma habitual.

Si tienes dudas acerca de qué productos emplear para el cuidado de tu cabello, te recomendamos que eches un vistazo a nuestros productos capilares. ¡Te van a sorprender!

Pide tu primera consulta gratuita.

Elementos artísticos elaborados con cabello en el siglo XIX

Todo comenzó dos siglos antes. La mortalidad infantil era altísima y, con ella, se extendió también la costumbre de conservar mechones de cabello para insertarlos luego en la joyería familiar. Cuando el Romanticismo se robó la escena artística (finales del siglo XVIII), también exacerbó este tipo de prácticas, que alcanzaron su clímax en el siglo XIX.
The fashion for mourning, la moda del luto, fue particularmente popular en la Inglaterra victoriana impulsada, precisamente, por la reina que le da nombre al período. Ascendida al trono a los 19 años, la Reina Victoria permanecería en él durante 62 años, hasta su muerte, en 1901. Su amado marido, el príncipe consorte Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha, murió a finales de 1861, sumiendo a la reina Victoria en un luto que le duraría los 30 años que le quedaban de vida.

Además de generar algunos movimientos antimonárquicos, el luto de la reina también serviría para impulsar el gusto por la estética fúnebre, que se extendió a las colonias inglesas, particularmente a los Estados Unidos, donde la subsiguiente guerra civil acrecentaría el auge de esta tendencia.

Broches post mortem


Solían elaborarse joyas coloreadas con los propios pigmentos del cabello, que se pulverizaba para este fin y se esparcía sobre la joya o se aplicaba como pintura. En el reverso del broche se conservaba un mechón de cabello que reposaba sobre el corazón del ser querido. Esta práctica se fue haciendo cada vez más común hasta establecerse entre los ritos fúnebres tradicionales.
La Primera Guerra Mundial acabó, entre otras cosas, con estas prácticas.

Señal de vida

Pero las joyas con pelo no eran dominio exclusivo de la muerte. De hecho, era igualmente popular utilizar cabello para ensamblar árboles genealógicos y joyas de amor y amistad. Con frecuencia, se acompañaba un poema de un rizo o una fina trenza para demostrar amor y devoción.
También era relativamente común ver retratos de familia enmarcados con pequeñas esculturas, frecuentemente florales, elaboradas con el cabello de los retratados. Accesorios, adornos y todo tipo de objetos fueron elaborados con pelo a lo largo de estos años.

 

Los artesanos

Se sabe poco sobre las manos detrás de estas piezas, especialmente debido al carácter íntimo de las elaboraciones. Sin embargo, algunos documentos apuntan a que la factura estaba en manos de las mujeres, que en cierta época aprendieron a confeccionar joyas con cabello de la misma manera que aprendieron a coser o bordar.
Existe un interesante libro compilado por Mark Campbell y publicado en Nueva York en 1867 cuyo título se traduciría: Autoaprendizaje en el arte de los trabajos del cabello. Peinados, rizos, extensiones, trenzas y joyas de cabello de cada descripción. Este tipo de publicaciones son indispensables para el registro histórico de las elaboraciones capilares.
Hoy en día aún se practica el Hair Art, arte de cabello, pero sus aplicaciones están muy lejos de las de antaño, así como su popularidad.