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Mitos sobre la calvicie: afeitarse el pelo.

Algunas personas coinciden en que la mejor manera de llevar la calva con orgullo es afeitarse completamente, aceptar que el cabello se está cayendo y lucir sin vergüenza la cabeza rapada. Sin embargo, hay quienes lo hacen pensando en recuperar el cabello perdido. Se cree que cuando se corta el cabello, crece con más fuerza. Pero la verdad es que no hay ningún dato científico que corrobore esta creencia popular.
Cuando comienza a escasear el cabello, la gente suele recurrir a montones de estrategias para retrasar la calva: usar sombreros, peinar el cabello para cubrir los espacios más vacíos de la calva, aplicar mascarillas y remedios caseros, etc. Muchos se aferran a la esperanza de raparlo porque existe la creencia muy extendida de que así se fortalecerá y crecerá mejor. Sin embargo, los expertos coinciden en que esto no ayudará en nada.

¿Cortarlo hace que el pelo crezca más sano?

Hombre de espaldas con la cabeza rapada
Al utilizar maquinilla para el afeitado, el cuero cabelludo tiende a irritarse, debilitando la raíz del cabello e incluso haciendo que el pelo por nacer sea aún más delgado, notándose más la alopecia. Por otro lado, existen dermatólogos que opinan que ni siquiera existe alguna alteración en la calvicie, que afeitarse no hará que el cabello crezca mejor ni peor.

¿Entonces… sirve de algo raparlo o cortarlo?

Hombre en la peluquería cortándose el pelo.
Aparentemente ni raparlo ni cortarlo son beneficiosos para parar la caída del cabello, hay quienes piensan que estéticamente conviene una u otra, pero depende de cada persona, sus necesidades y estilo. Finalmente no parece que ninguno de los dos pudieran ayudar a revertir el proceso de la afección.
Así que, si estás considerando rapar tu cabello con la esperanza de verlo crecer más fuerte, tenemos una buena y una mala noticia: la buena es que no tenga repercusiones negativas en el cabello que está por crecer; la mala es esa misma, no esperes más abundancia. ¡Pero hay esperanza! El Instituto Médico Dermatológico cuenta con verdaderos tratamientos que pueden detener e incluso revertir la caída de cabello. Solo basta con asistir a una consulta exploratoria gratuita para estudiar la mejor alternativa para el caso.

Cómo lavar bien tu cabello

Todos nos lavamos el pelo, ¿no es cierto? Se aplica el champú, se limpia el cabello y luego se enjuaga con agua; es bastante sencillo. Pero ¿qué tal si descubrieras que no es tan fácil, después de todo?
Resulta que es bastante común cometer errores a la hora de llevar a cabo la rutina cotidiana que todos damos por hecha. No hay nada de qué preocuparse: repasemos algunos errores comunes en el lavado del cabello y cómo remediarlos para que se mantenga sano y brillante.

¿Cómo de seguido hay que hacerlo?

Empecemos por lo básico, ¿cada cuánto deberíamos lavarnos el cabello?
La mayoría de las personas suelen lavarse el cabello todos los días, pero, al contrario de lo esperado, esto lo único que va a lograr es ensuciarlo más. El cabello humano es protegido por aceites naturales. Nadie quiere tener una cabellera grasienta como la de Severus Snape, pero lavarlo demasiado hace que haya una sobreproducción de sus aceites.
La respuesta como en la mayoría de las cosas, es un sano balance: dejar el cabello sin lavar al menos un día entre lavados hará que esté más sano.

El cómo es tan importante como el cuándo

Ya que estamos hablando de temas básicos, ¿cómo aplicas el champú?
Es importante saturar el cabello con agua antes de aplicarlo, de lo contrario no se aprovechará al máximo. Lo recomendable es mojar y masajear el cuero cabelludo por unos momentos antes de aplicar el champú. De esta manera, además, se incluye el masaje del cuero cabelludo en la rutina. Así se aprovecha mejor el lavado al tiempo que se estimula la circulación del cuero cabelludo, uno de los principales beneficios del masaje capilar, matamos así dos pájaros de un solo tiro.

Hay que llegar a todas partes

Pero esto no es todo, ¿estás lavando todo tu cuero cabelludo?
Muchos peluqueros insisten en que se deben lavar un par de zonas que usualmente son olvidadas: nos referimos a la zona detrás de las orejas y de la nuca.
La mayoría de las personas aplican champú en sus raíces y el tope de su cabeza, dejando que la espuma sobrante se encargue de las zonas en cuestión. Esto debe evitarse, pues no solo no basta enjuagarlas con espuma, sino que estas zonas no pueden transpirar ¡y son de las que están más sucias!

Ahora el acondicionador

Una vez enjuagado el champú, no hay que olvidar el acondicionador; ¡pero no en el cuero cabelludo!, este no lo necesita.
Lo que se debe hacer es exprimir suavemente el exceso de agua del cabello y aplicar el acondicionador a los últimos dos tercios de este. Se le deja actuar un par de minutos para que haga su magia y, ¡voila!, a aclarar se ha dicho.
Hay que asegurarse de enjuagar bien el acondicionador para evitar que el cabello se vea pesado y apagado.

Temperatura del agua

Hemos cubierto el cuándo y el cómo, es momento de hablar de agua. Sí, ¡esto también debe ser regulado para cuidar mejor del pelo!
Las duchas con agua muy caliente debilitan el cabello y el cuero cabelludo; estos quedan deshidratados, lo que causa resequedad y picazón. Lo recomendable es que la temperatura del agua sea tibia.
También hay algo más, un truco de parte de los que saben: al terminar tu ducha una última rociada de agua fría en el cuero cabelludo sellará tus cutículas, manteniéndolas humectadas para tener un cabello brillante, fuerte y sedoso.

¡No olvides el secado!

Aún no hemos terminado: el secado del cabello luego de lavarlo también es de suma importancia.
Es común tomar cualquier toalla y frotarla contra el pelo hasta que deja de gotear. Pues, es momento de dejar esto de lado, ¡eso solo lastima el cabello!
Lo recomendado es enrollar toda la cabellera en una vieja camiseta o, mejor aún, en una toalla de microfibra. Sobre estas toallas y sus beneficios hemos hablado en este artículo , no dudes en echarle un vistazo para conocer mejor las bondades de este tipo de toallas.
Utilizar secador y planchas a altas temperaturas deteriora la fibra capilar. Es recomendable utilizar un producto protector, mantener las temperaturas controladas y no hacerlo con mucha frecuencia.

Una última cosa

Está de más decir que todas las técnicas y secretos del mundo no serán de mucha ayuda si no se usan los productos apropiados. Nuestra salud capilar se beneficia de productos de calidad , especialmente diseñados para su cuidado, y de la atención de expertos.

Secarse el cabello con toallas de microfibra, ¿sí o no?

una pila de toallas verdes sobre una banqueta
Las últimas décadas han traído con ellas una abrumadora cantidad de innovaciones tecnológicas que se suceden las unas a las otras a una velocidad exorbitante. Ha habido innovaciones revolucionarias que se establecieron sólidamente en nuestro estilo de vida, mientras que otras permanecen como inútiles objetos de colección en los trasteros de los early adopters.
¿Cómo discriminar un producto que debemos tener de uno que será completamente irrelevante al cabo de unos meses? Al parecer no existe una fórmula mágica, pero investigar acerca de sus características y aplicaciones, así como evaluar de forma crítica sus ventajas y desventajas, podría acercarnos a acertar en la decisión de compra. Precisamente eso intentaremos hacer aquí.

La microfibra

La sección de hogar no está completa sin toallas de microfibra en sus anaqueles, pero se trata de un fenómeno reciente. Hace apenas un par de décadas no se veía tal cosa por ningún lado. Sin embargo, la microfibra estaba ahí, haciéndose camino entre la vorágine de innovaciones, desde la mitad del siglo pasado. Poco a poco se ha ganado el lugar privilegiado que hoy tiene, empezando por el mundo industrial y democratizándose hace poco más de 10 años.
Ahora encontramos microfibra en todo: toallas para viaje, bayetas para limpieza, ropa deportiva, accesorios tradicionalmente fabricados en cuero y hasta albornoces para perros.

¿Por qué?

La microfibra es compacta, ligera, suave, duradera, muy absorbente, hidrorepelente y de rápido secado. Todas cualidades muy apreciables, especialmente cuando se trata de los productos utilitarios mencionados arriba.
Entre los productos de microfibra con mayor auge encontramos las toallas-turbante diseñadas para colocar en el pelo recién lavado. Dadas todas las cualidades del material, parece evidente que tener una toalla hecha de microfibra es una buena decisión. Sin embargo, existe una diferencia entre un producto bueno y un producto que necesitamos.

¿Es la toalla de microfibra un producto que necesitamos?

chica en el baño con toalla enrollada en la cabeza
Dejemos que las ventajas respondan la pregunta. Definitivamente queremos secarnos el pelo con algo que absorba muy bien el agua, pero las toallas convencionales se las han arreglado bastante bien con esa tarea desde hace tiempo. A simple vista, lo que le da ventaja a las toallas de microfibra es su rápido secado y el almacenamiento en menor espacio. Están muy bien, aunque no parecen suficientes razones para tirar todas las toallas de casa…

Pero hay algo más

Las fibras que componen la microfibra son más delgadas que el cabello humano (exactamente 5 veces más delgadas), ¡incluso son más delgadas que un hilo de seda! Y este parece un dato irrelevante para la cuestión que nos ocupa, si no fuera porque las fibras capilares se encuentran en su estado más frágil cuando están mojadas porque se estiran aproximadamente un 30% de su tamaño.
Sin importar qué tan suaves se sientan nuestras toallas al tacto, la manera en la que están tejidas hacen que su superficie sea rugosa y abrasiva para la fibra capilar. Por eso, frotar el cabello mojado con una toalla tradicional puede debilitar el cabello y hacerlo más quebradizo. Eso sin mencionar que la fricción causa o empeora el indeseado frizz.
Además, que la microfibra sea capaz de absorber hasta 8 veces su peso en agua —y con cierta velocidad, dada la estructura de su tejido, pensada para maximizar la superficie de secado— nos permite reducir métodos de secado más agresivos y dañinos, como la fricción y el secador.

Sí, la necesitamos

Es la respuesta a la cuestión sobre la toalla para cabello de microfibra. Pero, como la mayoría de las buenas invenciones, esta tampoco está exenta de advertencias. A pesar de que la microfibra es un tejido mucho más amable con el cabello, debemos continuar secando el pelo ejerciendo suave presión sobre la cabellera y no frotándola bruscamente.
Una vez más queda en evidencia que nuestra salud capilar se beneficia de productos de calidad , especialmente diseñados para su cuidado, y de la atención de expertos.

Conocer las señales de advertencia de la diabetes

Diabetes: Conciencia social para una acción temprana

Desde el blog de IMD, nos enorgullece unirnos a la causa de concienciación y prevención liderada por la Federación Internacional de Diabetes (FID) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) desde 1991. En un mundo donde la diabetes sigue en aumento, es crucial actuar.

Cada año, esta campaña aborda temáticas diversas, desde la relación entre la diabetes y la vista hasta los riesgos renales, trastornos de obesidad y su impacto en niños y personas con discapacidad. Desde 2007, hemos ampliado su alcance, y el año pasado, lanzamos una iniciativa de prevención y formación familiar para identificar señales tempranas y garantizar un diagnóstico precoz y tratamiento adecuado.

Es esencial que las familias estén equipadas con información sobre la diabetes tipo 2, especialmente porque sus síntomas pueden ser sutiles y confusos. ¿Pero qué es la diabetes en sus dos tipos?

¿Qué es la diabetes?

La diabetes es una enfermedad crónica que ocurre cuando el páncreas no produce suficiente insulina (la hormona que regula el azúcar en sangre) o cuando el organismo no la utiliza eficazmente, lo que causa un aumento en el nivel de azúcar en la sangre (hiperglucemia).

  • Diabetes tipo 1: Aquí, el páncreas no produce suficiente insulina, y las personas afectadas deben administrarse insulina diariamente. Suele aparecer en edad temprana, y sus causas no se comprenden completamente.
  • Diabetes tipo 2: Esta forma se desarrolla debido a una gestión ineficaz de la insulina en el organismo, a menudo asociada con sobrepeso o inactividad física. Afecta a adultos, pero lamentablemente, también a niños.

También existe la diabetes gestacional, que se manifiesta durante el embarazo, aunque no llega a los niveles de hiperglucemia de la diabetes normal y aún puede causar complicaciones en el feto.

¿Cuáles son las señales de advertencia más comunes en la aparición de diabetes?

La FID ofrece un cuestionario en su sitio web para evaluar el conocimiento de las familias sobre la prevención de la diabetes tipo 2. Algunos signos alarmantes incluyen sed excesiva, frecuencia elevada de micción y entumecimiento en manos y pies.

Otras señales pueden incluir la caída del cabello, ya que la diabetes afecta al equilibrio hormonal, que es vital para el crecimiento del cabello.

¿Cómo afecta la diabetes a la caída del pelo?

La diabetes puede provocar la caída del cabello al dañar el sistema circulatorio, esencial para nutrir los folículos pilosos. Además, puede desencadenar la alopecia areata, relacionada con problemas autoinmunes, más común en personas con diabetes debido a su sistema inmunológico comprometido. También, el estrés asociado con la enfermedad puede desencadenar la pérdida de cabello.

Cómo controlar la caída del cabello producida por la diabetes

Los síntomas de la diabetes tipo 1 suelen ser evidentes: sed intensa, micción frecuente, hambre constante, pérdida de peso y fatiga crónica. Los de la diabetes tipo 2 pueden ser más sutiles, lo que dificulta el diagnóstico.

Lo importante es que una vez detectada, la diabetes se puede controlar con una dieta adecuada, ejercicio regular y sin fumar. Estas medidas también son efectivas para prevenir la diabetes tipo 2. Y lo mejor, la alopecia causada por la diabetes es temporal y se resuelve cuando la enfermedad está bajo control.

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Co-Washing una nueva tendencia viral para el cabello

Desde el Ice-Bucket Challenge hasta el balconing, en los últimos años hemos asistido a una alarmante cantidad de tendencias virales más o menos peligrosas. Ahora muchos blogs de belleza y estilo de vida han empezado a recomendar técnicas alternativas de lavado de cabello, como el co-washing. Y, aunque estamos muy lejos de los efectos nocivos que podría tener saltar de un balcón, esta es otra de esas recomendaciones del internet que hay que mirar con cuidado.

¿Qué significa co-washing?

La etimología latina del término parecería sugerir que se trata de una especie de lavado colaborativo, pero lo cierto es que co-washing viene del inglés conditioner washing: lavado con acondicionador. Es decir, que no se usa champú.

¿Es realmente un lavado?

El co-washing es un lavado en cuanto el pelo se moja, se trata con un producto y luego se aclara; pero a la vez no lo es, porque no se usa ningún detergente. En realidad, el agua eliminará parcialmente la suciedad del pelo, dando una sensación de limpieza y frescor, pero el producto actuará mayormente en la hidratación del mismo, no en su limpieza. Se podría decir entonces que es una técnica para espaciar el verdadero lavado del cabello, al tiempo que se nutre y suaviza.

¿Cómo se hace?

Se aplica una generosa cantidad de acondicionador sobre todo el cabello, incluyendo el cuero cabelludo. Se masajea suavemente y se deja actuar unos minutos. Luego, se aclara con suficiente agua y voilà: co-washed hair.
Es indispensable lavar el pelo de manera tradicional al menos un par de veces al mes para eliminar la grasa y suciedad.

¿Por qué se hace?

Las personas que han empezado a practicarlo lo adoptan porque tienen un pelo muy reseco o difícil de manejar, bien sea por su constitución natural (pelo rizado) o por otros factores (como teñido) . A diferencia del lavado con champú, el co-washing no aporta un aspecto de cabello recién lavado, sino lo que se conoce como “pelo del segundo día”; es decir, un cabello que ha recuperado parte de sus aceites naturales, y aparece más manejable, libre de frizz y con un movimiento más natural.

Advertencia

¡El co-washing no es para todo el mundo! Como es de suponer, esta técnica propicia la acumulación de grasas, tanto en la fibra capilar como en el cuero cabelludo, por lo que puede resultar extremadamente contraproducente para personas que tengan problemas de seborrea u otros tipos de problemas dermatológicos en el cuero cabelludo.
Como siempre, la recomendación es consultar a un experto antes de adoptar cualquier hábito higiénico que pueda alterar la salud capilar.

Breve historia de los remedios contra la calvicie

La pérdida de pelo es algo que ha traído de cabeza a hombres de todas las épocas. Ya en tiempos bíblicos unos desconsiderados muchachos se burlaban del profeta Elías llamándolo calvo. Y aunque en hoy en día hombres sin problemas de alopecia decidan lucir un reluciente cráneo rasurado, algunos de los que están en vías de disponer de él de forma natural siguen preguntándose si hay algún remedio que evite la caída.
Es innegable que el cabello tiene para nosotros una función estética y social, y es por eso que llevamos tanto tiempo —¡milenios!— buscando remedios para que no se nos caiga. Los hay de todo tipo: algunos difíciles de creer, unos verdaderamente curiosos, otros simplemente extravagantes, y, por supuesto, los más importantes: aquellos avalados por la ciencia.
Hoy haremos un breve recorrido a lo largo de esta búsqueda milenaria.
Esfinge egipcia

Egipto

Los antiguos egipcios tenían muchos remedios para la calvicie. Uno de ellos consistía en frotar el cuero cabelludo afectado con una mezcla de espinas quemadas de erizo sumergidas en aceite con miel, alabastro, ocre rojo y (¡!) raspaduras de uñas.
Partenón de Grecia

Grecia

El médico griego Hipócrates (uno de los calvos ilustres de la historia de la humanidad) creía que la mejor cura para la calvicie consistía en mezclar excrementos de paloma con rábano picante, comino y ortigas.
Fiordos y paisaje nevado en Escandinavia

Escandinavia

Los vikingos usaban una loción de excrementos de ganso. Sí, también los guerreros nórdicos hacían cualquier cosa por lucir una buena melena.
cruz celta

Irlanda

Un remedio celta para la calvicie consistía en meter ratones en un frasco de arcilla, sellarlo, enterrarlo junto al fuego y sacarlo después de un año. No se sabe si el remedio haría brotar el cabello, ¡pero su olor seguramente causaba algún efecto!
Big Ben y London bridge

Inglaterra

A finales del siglo xix, los médicos británicos creían que la calvicie podía prevenirse con ejercicio al aire libre y una buena higiene. Cosa que, vistos los antecedentes, no estaba tan descaminada, después de todo.
Times Square. Nueva York

Estados Unidos

En la década de los cincuenta, un médico de Nueva York consigue mover mechones de cabello de un área fecunda a una zona afectada de alopecia, y así comienza la era del trasplante capilar, que ha ido avanzando desde entonces hasta nuestros días.
En la actualidad hay también disponibles tratamientos farmacológicos para luchar contra la calvicie —como el Minoxidil — sin necesidad de llegar a la cirugía. Y aunque nuestro recorrido termina aquí, la ciencia sigue el suyo investigando nuevas formas de combatir la alopecia que cada vez son más esperanzadoras.
Eso sí, no todos los tratamientos son válidos para todos los pacientes, y cada caso requerirá un diagnóstico previo para aplicar el más apropiado. Por eso, lo mejor es ponerse siempre en manos de profesionales. Nadie mejor que un buen especialista para estudiar las causas del problema y aconsejar la solución más adecuada. Solicita una cita diagnóstica gratuita en uno de nuestros centros.

Mitos sobre la calvicie: las canas

Se dice: “El que canea no calvea”. El que lo dice suele ser un señor mayor que, en efecto, ha caneado sin calvear, pero hay que detenerse un momento a pensar: ¿tienen realmente que ver las canas y la calvicie?, ¿es la ausencia de melanina el remedio secreto para la caída del cabello?

Orígenes del mito

Este mito parece tener dos fuentes. La primera es otro dicho que advierte que al arrancar una cana salen tres más. Según esto, la lógica es ineludible, ¿no es cierto? Se saca una y salen tres, ¡es matemático! La realidad es un poco más complicada que esto, como veremos más adelante.
La segunda fuente es el hecho de que las canas pueden ser más ásperas y gruesas que el cabello regular, por lo que se les asocia con un cabello más sano. Esto, sin embargo, no es cierto, y tenemos evidencia.

Ni lo uno ni lo otro

Ambas fuentes, lamentablemente, son falsas. Vayamos por partes: la idea de arrancar una cana para hacer crecer otras sería un remedio efectivo, económico y bastante casero para la calvicie, si tan solo fuese cierto. En realidad, lo único que ocurre al arrancar una cana —o cualquier otro pelo— es que le causamos un traumatismo al cuero cabelludo, cosa que podría dañar el folículo y, efectivamente, dejar al cano más calvo que al principio.
La segunda idea es un clásico caso de confusión entre causalidad y correlatividad. Las canas, en efecto, pueden ser más gruesas y ásperas que el pelo con color, pero esto no significa que sea más sano. El pelo —y en esto el color no afecta— tiene un proceso de crecimiento y caída que depende solamente de factores genéticos.

Sino todo lo contrario

De hecho, una de las razones por las que pueden aparecer canas, especialmente de forma prematura es por un déficit de vitamina B12. Toda deficiencia vitamínica contribuye al debilitamiento del cabello, cosa que a la larga puede potenciar la caída. Las canas también pueden aparecer como síntoma de enfermedades relacionadas con el corazón, las hormonas y la piel. Muchas de ellas pueden poner en riesgo la salud capilar y potenciar la calvicie.

Desmentido

Las canas pueden ser señal de estrés, edad, genética (la herencia suele ser muy importante en nuestro cabello, recuerda la popular calvicie genética que muchos sufren), deficiencias vitamínicas, enfermedades tiroideas o de piel y muchas cosas más. De lo que no es señal —para bien o para mal— es de un futuro acompañado de una blanca melena. En fin, podemos decir con seguridad que es posible canear y calvear al mismo tiempo, hasta el último pelo.

Corte de pelo según la forma del rostro

La forma del rostro

Lo primero para determinar qué corte de cabello se adapta mejor a la forma de un rostro es estar seguros de qué forma tiene ese rostro. Es difícil tener una apreciación objetiva de uno mismo, por lo que hay que usar algunos trucos para esto. Lo mejor es hacerse una foto frontal —¡cuidados con los ángulos de selfie! Hacerse la foto con la extensión del brazo causa distorsiones en la imagen. Lo mejor es usar una base y un temporizador o pedirle ayuda a un amigo— y dibujar sobre ella una línea por el contorno del rostro.
A partir de esta imagen podremos determinar cuáles cortes de cabello son aquellos más favorecedores y estéticamente agradables.

Rostro redondo

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Lo ideal para las personas con caras redondas es usar cabello largo. La forma recta y vertical del pelo definirá las facciones y dará armonía al rostro. También se adaptan bien los estilos muy cortos, pero voluminosos (¡no lacios!). Lo que definitivamente debe evitarse es cortar el pelo a la altura de la mandíbula o los estilos bob, pues harán que la cabeza luzca extremadamente redonda y crearán un efecto de globo.

Rostro ovalado

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Este es el tipo de rostro más equilibrado y, en consecuencia, se adapta muy bien a todos los estilos de cabello. Cortos, medios o largos; lisos, ondulados o rizados; un rostro ovalado permite total libertad en el corte, por lo que la decisión se basará en otros factores, como gusto personal, comodidad, etc.

Rostro rectangular

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Los rasgos alargados y fuertes de este tipo de rostro deben suavizarse con cortes medios y en capas. Lo mejor es evitar un cabello demasiado largo o peinados altos, pues esto elongaría la cara, causando un efecto poco estético. También se deben evitar los cortes y flequillos rectos.

Rostro cuadrado

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Las recomendaciones son similares a las de los rostros rectangulares, con la adición de que los rostros cuadrados tienen frentes amplias. Por eso es conveniente evitar partir el cabello a la mitad, y hacerlo de lado, optando siempre por capas de cabello que no terminen en la mandíbula, sino en los pómulos o en el cuello, para suavizar las formas.

Rostro de diamante o corazón

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Estos son rostros con rasgos afilados, por lo que es conveniente optar por estilos ondulados y con volumen. También son muy favorecedores los peinados altos, que dejan al descubierto los pómulos, al tiempo que balancean las dimensiones de la frente.

Rostro triangular

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Para suavizar la línea de la mandíbula, lo mejor es optar por estilos en capas que terminen en los pómulos o en la escápula. Se debe evitar que las capas terminen en la mandíbula, así como los cortes y los flequillos rectos.

Flequillo, ¿sí o no?

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En los cortes de cabello femeninos, el flequillo es siempre un gran dilema. Mientras que en las niñas pequeñas suele ser muy popular, a medida que se crece la cuestión empieza a ser problemática: ¿es infantilizante?, ¿se ve realmente bien?, ¿favorece el aspecto físico? No existe una respuesta global para todas estas cuestiones. La verdad es que depende del tipo de cabello, del rostro y de los hábitos de cuidado de cada persona.

No hay regla que no pueda romperse

Todos estos son lineamientos generales, pero el corte de cabello ideal para cada quien dependerá también de otros factores. Por ejemplo: si se tiene un cabello demasiado delgado y quebradizo, lo mejor es evitar los estilos largos; si el cabello es muy grueso y rebelde, no se debe optar por cortes de pelo en capas, que aumentan el volumen.
El mejor consejo, como siempre, es acudir a un profesional que evalúe todos los aspectos y haga una recomendación personalizada.

Escogimos ser calvos: ¿por qué la selección natural no ha acabado con la calvicie?

Ya Julio César, en los años 100 a.C. , se afanaba por ocultar su calvicie. Comprensible. Lo que resulta un poco menos comprensible es que un rasgo genético tan indeseable haya llegado ileso a nuestros días en lugar de desaparecer. ¿Cómo se explica?

Escogimos ser calvos

Difícil de creer, incluso para los científicos. Confundidos al respecto, hicieron varios estudios para tratar de determinar la razón por la cual el gen de la calvicie no había desaparecido en algún punto de la historia de la humanidad. Concluyeron que, a pesar de todos los estigmas, nuestra percepción de los calvos es positiva, y esto fue lo que perpetuó la genética.

Homo erectus

Todo nos lleva a casi dos millones de años atrás, cuando el hombre se irguió. Investigaciones recientes apuntan a que la habilidad de caminar en dos patas y la pérdida de vello corporal de nuestros ancestros coevolucionaron.
La posición erecta nos permitió correr más rápido y ver con mayor facilidad a presas y depredadores. Al tiempo que se presentaba esta característica, nuestros cuerpos necesitaban un sistema de enfriamiento más eficaz para poder controlar la temperatura corporal al momento de correr. Además, un cerebro más frío piensa mejor (y sobre esto volveremos en el futuro).
El hombre con menos pelo en el cuerpo podía mantenerse más fresco, correr más y cazar más durante más horas del día. Esto lo convertía en una pareja mucho más apetecible. Qué decir, entonces, de un individuo cuya escasez de pelo se anunciara con lo que podríamos considerar el antecesor de las luces de neón: un cuero cabelludo desnudo y sudoroso resplandeciendo bajo el sol de la sabana.

Mente fría

Es tal vez una reminiscencia ancestral el hecho de que consideremos, inconscientemente, que los calvos son personas más inteligentes, serias y confiables. Esto es lo que prueban estudios recientes en los que se muestra una imagen de la misma persona con y sin pelo como un hipotético candidato a un importante cargo oficial. Los sujetos de prueba difícilmente elegían votar en contra de los candidatos sin pelo.

Cuestión de personalidad

En otros estudio, 101 hombres y 101 mujeres vieron fotografías de personas calvas, en proceso de quedarse calvas y con pelo. Se les pidió a los sujetos que usaran una escala para indicar cuán atractivas eran las personas de la fotografía, y que describieran los rasgos de personalidad que les transmitían. A pesar de que los hombres calvos obtuvieron una puntuación menor en cuanto a su atractivo físico, fueron siempre descritos con adjetivos positivos relacionados con su personalidad.
El estudio fue realizado en 2004 por Frank Muscarella, psicólogo de la Barry University, que empezó a interesarse en la persistencia evolutiva de la calvicie durante los años 90 del siglo pasado. Este experimento finalmente reveló que los hombres calvos se percibían como más inteligentes, influyentes, sabios, educados, de estatus social alto, honestos y maduros.
Tomando en cuenta esto, y que las mujeres prefieren a posibles compañeros sexuales con un alto estatus social (a pesar de no ser los más atractivos), Muscarella hipotizó que debía ser precisamente esto lo que había difundido el gen de la calvicie. Más aún, el pelo empieza a perderse a cierta edad, por lo que la calvicie también podía ser un indicador de que se tenía en frente a un individuo maduro y no a un adolescente violento e impreparado.

Milenios más tarde

Hoy en día sabemos que el aspecto físico de una persona no tiene que ser, necesariamente, un indicador de ninguna característica psicológica. Sin embargo, inconscientemente seguimos interpretando el mundo con ciertos prejuicios o criterios reduccionistas. Esto puede ser ética y moralmente discutible, pero lo cierto es que biológicamente no podemos analizar a profundidad cada cosa y a cada persona que tenemos delante antes de formarnos una opinión. Nos seguimos valiendo de mecanismos instintivos y de constructos sociales para poder decodificar la realidad y regir nuestras acciones.
Hoy es posible elegir cómo quieres ser percibido: con el carácter que ofrece la calvicie o con una cabellera saludable, a pesar de la alopecia androgenética. Este es el problema capilar que se asocia a la conocida también como calvicie genética, algo que en parte debe su aparición a la herencia, pero que también tiene otros motivos.

La percepción del paciente es importante en el tratamiento contra la alopecia

hombre preocupado por su pelo se mira al espejo
A pesar de que 9 de cada 10 hombres mayores de 21 años sufren de alopecia androgenética, el porcentaje de afectados que busca tratarla es extremadamente bajo. Un reciente estudio transversal con muestreo probabilístico, realizado en Corea, demostró que la percepción que el paciente tiene de la enfermedad influye directamente en el inicio y desarrollo del tratamiento.
El estudio se llevó a cabo en 503 pacientes, 329 hombres y 174 mujeres, a los que se les aplicó una encuesta para recopilar datos demográficos, antecedentes familiares y de disposición a realizar tratamientos. Luego, a la mitad del grupo (247 individuos) se le dio información detallada sobre la enfermedad, y a la otra mitad (262 individuos) no. Finalmente, se comparó la disposición al tratamiento entre el grupo informado y el que no.

Invisibilidad

mujer se seca el pelo invisible
A lo largo del proceso se constató que la idea de pérdida de cabello no era igual para todos los sujetos. Muchos de los individuos no consideraban que estuvieran padeciendo una enfermedad, sino deterioros típicos de la edad. Varios ni siquiera habían notado pérdida de cabello hasta que fueron diagnosticados. Dado que no veían un problema, no tenían ninguna inclinación a buscar una solución.
Además, la percepción del propio estado no siempre correspondía con la realidad. Aquellos que tenían alopecias más avanzadas no necesariamente eran los sujetos con mayor conciencia de su problema, ni con más interés en obtener tratamiento.

Malas decisiones

Los pacientes con menos información acerca de la alopecia también tienen una mayor tendencia a buscar tratamientos no médicos para su problema. Estos, al no estar específicamente recomendados para su condición, suelen obtener resultados nulos o escasos. Su costo, sin embargo, es igual o más alto que el de los tratamientos médicos. La insatisfacción por el tratamiento aunada a su impacto económico influyen en que los pacientes abandonen la voluntad de combatir la alopecia.

La información es poder

El estudio concluye que la educación de la población general es fundamental para mejorar las estadísticas de tratamiento y éxito de la alopecia androgenética. Estos datos, además, deben tomarse en cuenta a la hora de diagnosticar a un paciente, pues un paciente informado será más propenso a elegir llevar a cabo un tratamiento médico y a mantenerlo en el tiempo.
En las clínicas de IMD, los especialistas brindan atención personalizada a cada paciente, informándole sobre su condición, sus posibilidades de tratamiento y los resultados que debe esperar. ¡La primera cita es gratuita!