fbpx

Alopecia androgenética y riesgo de padecer infarto

Numerosos estudios confirman la relación de alopecia androgénica con el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular.

La calvicie puede ser por la actividad de la hormona sexual masculina, la testosterona, y de su metabólico activo, la dihidrotestosterona, una actividad hormonal conocida como androgenética, y que ésta es posiblemente un factor determinante de la formación de las placas de ateroma que obstruyen, a las arterias coronarias (ateroesclerosis coronaria).

Los elevados niveles de insulina encontrados debido a la resistencia a su acción periférica favorecen la aparición de diabetes y de obesidad, a la vez que incrementan el efecto de los andrógenos a nivel de los folículos pilosos.

La alopecia androgénica se caracterizada por una pérdida de pelo en el área frontal y en el vértice de la cabeza causando una miniaturización de los folículos pilosos influyendo así la testosterona, la hormona sexual masculina, como en la femenina, en la que se suele conservar el pelo frontal, pero su alopecia es más difusa. De ahí que suela ser más frecuente la alopecia androgénica masculina que la alopecia androgénica femenina.

Ante un caso de calvicie genética, lo más importante es evaluar el riesgo cardiovascular e iniciar un tratamiento preventivo para evitar una posible enfermedad coronaria.

El Instituto Médico Dermatológico te proporciona toda la información necesaria de primera mano. Pide tu cita..!

Compartir en facebook
Facebook
Compartir en twitter
Twitter
Compartir en whatsapp
WhatsApp

Soluciona ya tu caída

Si tienes problemas de caída o alopecia y quieres ponerle solución, lo primero es un diagnostico médico correcto.

Reserva tu primera cita gratuita sin compromiso que incluye Diagnóstico y Test Capilar de tu cabello.

1ª Consulta Gratuita

Identifica tu alopecia en 1 minuto

La caída del cabello también puede deberse a ciertas enfermedades como el lupus, la diabetes y algunas infecciones poco comunes. En estos casos, la alopecia temporal puede ser un síntoma más de la afección, por lo que es conveniente diagnosticarla y tratarla adecuadamente.